07/10/2022

“Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado”

-Sun Tzu-

Análisis FODA del Sandinismo

 

La pensamos para escribir esto, porque podría suponer “darle luces” a los sandinistas. Pero la realidad es que somos una página de análisis político, y esto le dará herramientas a los antisandinistas para conocer nuestra evaluación de la realidad y promover el debate que resulte no solo en la comprensión de las cosas, sino en la formulación de estrategias.

De hecho, también haremos un FODA del sector antisandinista en unos días, para presentarles nuestras apreciaciones de las dos caras.

Para que lo tengan presente, y aunque hay grupos más pequeños, partimos del hecho que el sandinismo se divide básicamente en los que están hoy en el poder y los que no. Este análisis va para ambos y haremos separación en los puntos que lo amerite. Por tanto, este análisis debe leerse no sólo para el grupo sandinista mayoritario en el poder, sino de manera global. Comencemos, pues.

 

Fortalezas:

  1. Una masa cautiva, adoctrinada verticalmente, por lo que encontrarás mentes cerradas, ciegas, irracionales y fanáticas. Al sandinista ciego, por mucho que le muestres evidencias, no cambia de opinión, al menos públicamente. Son una masa no pensante. Esa masa es el piso, que no es nada despreciable. No entraremos en tratar de cuantificarlos ahora, pero sea cual sea, representa un núcleo que hace bulla, llena plazas y es suficiente para tener un sólido núcleo organizacional.
  2. Actualmente en Nicaragua, las dos grandes redes de propaganda y agitación son sandinistas. Uno lo dirige Rosario Murillo, y la otra, Carlos Fernando Chamorro. No es casualidad que en los ochenta, mientras Carlos Fernando era Director de Barricada, Murillo era la editora del suplemento Ventana, en el mismo diario. Ambas redes manejan estrategias similares, originadas en la escuela cubana, indubitablemente. Se diferencian porque la de Chamorro simula un periodismo serio y posee financiamiento y una red de apoyo de medios de izquierda a nivel internacional que le sirven como parlantes.
  3. Las décadas de adoctrinamiento, bombardeo de propaganda, falsificación de la historia y la censura han dejado el mensaje en importantes segmentos que el capitalismo es malo, que los comandantes son buenos, que los sandinistas son los más puros del planeta y que todo lo que se le oponga es malo y merece ser callado y destruido.
  4. El sandinismo maneja las armas, tanto del Ejército como de la Policía. Ellos pueden ser los grandes repartidores a la hora que el grupo sandinista que ahora detenta el poder entre en una crisis irreversible. Es lógico que en un momento así, buscarán a sus compas sandinistas fuera del poder y negociar la entrega y protección del poder, a cambio de quitar a algunos, y mantener lo demás igual, exactamente igual, incluyendo sus grandes intereses económicos.

 

Lea Análisis FODA del Sandinismo

 

Oportunidades:

  1. Tanto para el sandinismo en el poder, como para el sandinismo fuera del poder, esta administración demócrata – al igual que las anteriores en el pasado- representa una gran aliada no solo para que el grupo dominante para permanecer, sino para el otro grupo de asaltarlo y continuar el proyecto sandinista, previo ligero maquillaje. Hay un gran chance que el sandinismo se entienda y negocie un cambio sin cambios. Deben actuar con gran rapidez para mantenerse o asaltar el poder. Terminando la administración Biden, viene un gobierno republicano con grandes posibilidades de quedarse ocho años consecutivos. Ahora es cuando.
  2. La cubanización en progreso, va creando una sensación psicológica de sometimiento y desaliento para luchar. Advertimos que la cubanización incluye la alta emigración y por supuesto, el incremento de las remesas, como consecuencia feliz para la dictadura del exilio de miles. Es el modelo cubano, se desactiva internamente la oposición y se recibe la plata que sostiene al régimen. La fórmula perfectamente conveniente.
  3. La dañina tradición nicaragüense del rápido olvido, del desinterés por la justicia, la ingenuidad (por no usar un término menos diplomático), favorece aquel chagüite que seguramente escucharemos de ambos sectores sandinistas: todos nos necesitamos, todos somos nicaragüenses, hay que dejar atrás el odio, perdón y olvido, el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, ¿quién no se ha equivocado?, todos somos culpables, entre otros. Ambos sectores sandinistas apelarán a ese vicio para tratar no solo de asaltar el poder futuro, sino de evitar la justicia por los crímenes y delitos cometidos en esta segunda dictadura sandinista.
  4. Un error que se comete en el sector democrático es medir la peligrosidad del sandinismo en términos electorales y de opinión pública. Mientras el resto ve la vía electoral, como el camino para tomar el poder, ellos ven las elecciones como un mal en el que tienen que jugar por las apariencias. Sin embargo, el sandinismo siempre hará uso de otros recursos para asaltar el poder: sus camaradas que tienen las armas, huelgas, y sembrar la idea de juntas de gobierno de facto que se enraícen en el poder sin pasar por la validación de las urnas. No se enreden con ellos.

 

Debilidades:

  1. El sandinismo es fácil de combatir, porque está basado fundamentalmente en la mentira y el error histórico. Al sandinismo se le combate con la verdad y desnudando sus insalvables contradicciones históricas entre la demagogia y la realidad. El reto es encontrar los canales y la consistencia en el mensaje.
  2. El sandinismo nunca ha sido mayoría social, su techo electoral nunca ha aumentado simulando centrismo. Sus alianzas nunca han traído votos a nivel presidencial. A nivel municipal si ha roto es dique en numerosas ocasiones. Su techo histórico anda cerca del tercio de la población. No abordaremos estimados de cifras en este artículo que pretende tener validez más allá de la coyuntura actual. Los acontecimientos a partir del año 2018 pueden producirle su mínimo histórico en el proceso electoral limpio más próximo.
  3. Su proyecto ideológico es indeciso y difuso. No se han logrado recuperar de las bombas que constituyeron la caída del comunismo y la derrota electoral de 1990. Su actuar ideológico ha sido, como se dice en términos populares, un chacuatol. Y aunque Rosario Murillo y Daniel Ortega han liderado esas incongruencias ideológicas, los sandinistas fuera del poder también han actuado con oportunismo, y transmutaciones sorprendentes, al punto que los dos sectores han negado –hipócritamente- su esencia sandinista y marxista leninista, solo para tratar de quedar bien con el electorado.
  4. Un sector de su base joven desdeña el pasado sandinista. No es solo por asuntos generacionales. En el grupo mayoritario en el poder, es por el descuido en el adoctrinamiento. En el pasado, la Juventud Sandinista era usada como carne de cañón, pero se preocupaban de lavarles el cerebro con la basura marxista leninista. Los resultados eran autómatas de lo más recalcitrantes y radicales. Los de hoy son light. Sus bases ideológicas son de arena. En el grupo minoritario fuera del poder, el fenómeno es otro. Son los hijos de los altos funcionarios de los 80 quienes empujan la nostalgia. Claro, esa época fue la mejor en todos los aspectos para ellos y sus familias. Sin embargo, hay otro grupo, cuyos familiares se las vieron dura que rechazan frontalmente todo lo que tenga que ver con el viejo sandinismo.

 

Amenazas:

  1. La edad de sus dirigentes. El tiempo pasa, y no ha habido un relevo generacional que a lo inmediato tome el liderazgo. No estamos hablando de conferencias de prensa o comunicados. Estamos hablando de un liderazgo de verdad. Ambos grupos son controlados por la vieja guardia. Sin embargo, todo tiene fecha de caducidad. Existe siempre la posibilidad que se pierda el respeto y no esperen la muerte del dirigente para cambiar el rumbo político.
  2. La sucesión es una bomba de tiempo con peligro de activarse, especialmente en el grupo en el poder. No hay certeza que exista un plan bien aceitado de cómo afrontar la perdida –repentina o anticipada- de uno o de los dos, y ustedes saben a qué nos referimos.
  3. El hueso intragable que impide la unidad de los dos grandes grupos sandinistas es Rosario Murillo. Ella ha venido cargando mucho como responsabilidad de incrementar las amenazas que enfrenta el sandinismo. Es el factor decisivamente divisor y repelente por excelencia. Sería altamente explosivo el tiempo cuando llegue –si ocurre- a tomar el control total del grupo en el poder. La unidad del sandinismo se puede dar con cualquiera, absolutamente con cualquiera, menos con Murillo en medio.
  4. En tiempos de post dictadura, el sandinismo enfrentará sus peores crisis. Anticipamos que habrá al menos tres grupos importantes: el radical, recalcitrante, incendiario; un segundo que se venderá como democrático light; y un tercer grupo compuesto por jóvenes ennotados con la nueva izquierda progre, pero alejada de cualquier olor a sandinismo de la vieja guardia.
  5. Las dos redes de agitación y propaganda del sandinismo, ya definida anteriormente, un ”jefeada” por Murillo y otra por Carlos Fernando, tienen un gran fallo. Ya no estamos en los 80, cuando tenían un control de la información. Hasta ahora enfrentan una formidable Contra virtual: las redes sociales. Ciudadanos se han hecho cargo de poner al desnudo la mentira sandinista, del pasado y del presente, y eso está funcionando de manera formidable. La credibilidad, y no el patrocinio, es el mayor activo de un medio. La propaganda, como se basa en la mentira, tiene patas cortas.
  6. La marca, por ahora, y tal como lo hizo Murillo en el pasado, el sandinismo fuera del poder está en campaña activa para tratar de desligarse –solo coyunturalmente y de la lengua para fuera- de su marca originaria: precisamente, la sandinista. Eso es temporal e hipócrita. El sandinista es tan básico que siempre se comportan igual, son lo más predictible en el planeta. Ahora, la aterradora amenaza que enfrentan es el efecto de abril 2018, que es una espada de Damocles para el futuro a largo plazo. Cuidado y es el principio de su fin. Ese es su mayor terror.

 

Conclusión:

“Los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse del terreno sabe cómo manejar las fuerzas armadas. Si los generales no saben cómo adaptarse de manera ventajosa, aunque conozcan la condición del terreno, no pueden aprovecharse de él”

-Sun Tzu.-

¿Muy clara la frase verdad?

Hay que conocer al adversario o enemigo. No se puede entrar a la lucha política a la loca, sin dirección y sin estrategia. Se trata de maximizar las oportunidades para golpearlo y minimizar sus capacidades.

Queda abierto el debate.

 

 

Publicado 18/09/2022 Entre Líneas No Oficial (En Facebook & Twitter)

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Publicacion de lo anterior fue autorizada por Entre Lineas No Oficial, para ser publicada por medio de nuestra página web.

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