Salve a ti Nicaragua, la llama de abril!

Salve a ti Nicaragua, la llama de abril!

Salve Nicaragua. Tu pueblo que lucha por una patria libre y vivir te saluda! (Ave Nicaragua. Tuus, qui pugnabit pro populo libera patriam salutat vos)! 

Escrito por Alvaro Quintana Duarte

 (Versión resumida disponible en enlace al final) 

La llama de abril sigue encendida. Es la llama de la  posible salvación de Nicaragua. Es la llama de la paz, la verdad y la libertad. Como dijo Winston Churchil después de consultar con el pueblo: Me preguntan:

“¿Cuál es nuestro objetivo?” Puedo responder con dos palabras: la victoria, la victoria a toda costa, la victoria a pesar del terror; la victoria por largo y difícil que sea el camino; porque sin la victoria no hay supervivencia”. 

Nicaragua vive su más grave crisis social, política, económica y criminal de su historia. Es el calvario, mitomanía, terrorismo de estado y criminalidad de lesa humanidad disfrazado de democracia desde el 19 de Julio de 1979. Hoy nuestro pueblo agoniza. Hoy la tiranía se profundiza. Hoy los grupos de poder pretenden consolidar “La Dictadura Perfecta de los Cuervos y Zopilotes manchando el Azul Celeste”.

Criminalidad, terrorismo de estado, mitomanía. 

No reina ni el desconcierto ni el asombro por la profundización de la represión como escribe un sociólogo. Reina la criminalidad. Tampoco es cierto que entre los grupos de poder haya una lucha por la hegemonía, como escribió otro. Ellos son la hegemonía. Son compadres hablados. Los une el común denominador de la avaricia sin limites por el excremento del diablo, el dinero maldito manchado con la sangre del pueblo. Ambos sociólogos escriben acerca de otra sociedad. Quizás acerca de la dimensión desconocida. No hay sorpresas en política. Solo sorprendidos, avispados, confundidos y engañados. Ortega es lo más predecible pero indescifrable, porque compra voluntades. Es la cultura crimínal de terrorismo de estado, calvario y mitomanía. Esa que produce muertes, secuestros, desesperanza, hambre, confusión, amnesia, cortinas de humo y fariseos que nublan la razón. La propuesta cínica de un “Acuerdo Nacional de cohabitación democrática” del crimínal de lesa humanidad, Humberto Ortega lo demuestra. 

Pero no hay vuelta de hoja. La brújula de abril señala el norte de la solución a la crisis, obedeciendo el mandato del pueblo: un nuevo orden, via un gobierno de transición para fundar la República y establecer una real y efectiva democracia. 

Alianza económica indisoluble. Morbosidad electoral. 

La alianza económica indisoluble de los grupos de poder los hace responsables directos de la crisis. Por lo tanto, el tema de actualidad no debería ser el aberrante circo morboso electoral, al mejor estilo romano, con el emperador Nerón, Ortega, piromano y crimínal y sus cómplices aliados de la oligarquía sandinista y el gran capital, decidiendo quienes serán los candidatos títeres del espectáculo, para deleite morboso de los ilusos, los confundidos, los engañados y los fariseos, todos espectadores sobre la sangre derramada del pueblo con plena vigencia del terrorismo de estado. Pretenden que se olviden los crímenes de abril y la memoria de Alvarito Conrado que se desvanece. Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) los crímenes de lesa humanidad permanecen.

Incluso la OEA, por medio de Luis Almagro, camarada de Ortega, informará que Ortega ha actuado de buena fe, cumpliendo todas las condiciones electorales, sin importar la criminalidad del régimen, consolidando así su legitimidad, institucionalidad e impunidad. Hay que ser ciego, oportunista, insensato, iluso, o ser cómplice criminal del régimen, para participar del circo morboso electoral con el pueblo siendo asesinado, secuestrado y exilado. Una dictadura no se derrota con elecciones. Para derrotar a la dictadura estratégicamente, es necesario combatirla, no encasillarse en candidaturas. 

Lecciones de la historia. Ciclo criminal. Terrorismo de estado. Corrupción rampante. 

Es la misma historia de siempre: el pueblo vota pero no elige, porque votar no es elegir. Eligen los grupos de poder y el caudillo de turno. El tema por lo tanto, debe ser como parar el calvario que viven los nicaragüenses desde el 19 de Julio de 1979. El tema debe ser como parar el terrorismo de estado, la criminalidad de lesa humanidad, y como aplicar justicia para lograr la libertad y establecer una real y efectiva democracia. 

Es el ciclo criminal de siempre: matar, desaparecer, secuestrar, exilar, robar, confiscar, piñatear. Recetarse auto amnistías. Pedir perdón, reconciliación, borrón y cuenta nueva. Pedir elecciones. No hay justicia. Sucedió en los 80, 90, a comienzos del siglo XXI y continúa sucediendo en la actualidad. Nunca han tenido arrepentimiento. Ni siquiera remordimiento. Solo frases engañosas como el “nos equivocamos”, en medio de una corrupción rampante que también mata. Nicaragua ocupa el puesto # 159 de un total de 180 países a nivel mundial, con un indice de corrupción de 22, según el informe del año 2020 de Transparencia Internacional. Somos el tercer país más corrupto del continente americano. 

Justicia, negociación, dirección estratégica unificada, lucha no violenta 

El ciclo crimínal persiste porque solo los sandinistas matan. El mismo desaparecerá hasta que los maten a ellos o dejen de matar. Pero ninguna persona de buena voluntad desea que siga el derramamiento de sangre. El ciclo criminal desaparecerá cuando se aplique justicia, porque sin ella no hay libertad ni democracia. La injusticia social es tan crimínal como los mismos crímenes de lesa humanidad. Es tanto lo que le han quitado al pueblo, que el hambre, eventualmente, lo hará sentir que ha perdido todo, incluso el miedo, lo cual podría producir un detonante violento e impredecible. La buena voluntad del pueblo, deberá ser la disposición a negociar, en aras de detener el ciclo crimínal, el calvario y la injusticia social, para así lograr la paz y reconciliación entre los nicaragüenses y reconstruir juntos, en armonía, la nueva Nicaragua. 

Ortega está en agonía. Continúa con vida porque sus aliados económicos se niegan a darle el tiro de gracia, porque erróneamente creen poder consolidar su sistema dictatorial. Es cierto que Ortega monopoliza la violencia, lo cual es un factor estratégico clave, pero las variables sociales, morales y políticas, forman una parte vital e importante en la estrategia y en estos campos, el pueblo tiene todas las ventajas. Pero estos componentes estratégicos no son fijos ya que pueden fluctuar. Por eso el reto es mantener la iniciativa con imaginación y seguir administrando con precisión los tiempos de la lucha por el poder que es el objetivo final de la lucha no violenta del pueblo, bajo una dirección estratégica unificada, para mantener encendida la llama de abril creando las condiciones favorables para un desenlace controlado y paralelamente, formar un gobierno de transición de unidad nacional. 

Se debe estar consciente que para salir de la dictadura se requiere una gran destreza estratégica, organización y planificación. Pero, sobre todo, requiere poder. ¿Cómo podemos lograrlo? ¿Con qué clase de poder podemos movilizarnos para destruir la dictadura y su vasta red militar y policiaca? pregunta el politólogo Gene Sharp, quien además señala que “el poder de las dictaduras proviene de la obediencia voluntaria del pueblo gobernado, y que, si la gente puede desarrollar técnicas para repudiar ese consentimiento, estos regímenes se derrumban.”La respuesta, dice, “se encuentra en la comprensión del poder político generalmente ignorado.” Llegar a este conocimiento intrínseco no es tarea difícil. Hay que desobedecer. 

A casi 3 años de abril, se sigue en la espontaneidad de abril; sin una dirección estratégica unificada y sin estructuras organizativas, ni planes de trabajo. Los grupos de poder han tenido éxito en boicotear la unidad de los verdaderos movimientos opositores, por medio de la represión, muertes, exilio forzado, y la complicidad de la falsa oposición. De remate, los movimientos opositores se enfrascan en discusiones estériles, sin iniciativas de acción, solamente reaccionando a los movimientos de Ortega y sus aliados. La bomba de tiempo puede explotar en cualquier momento y no están preparados. Van rumbo hacia un abismo infernal. Es urgente que retomen el espíritu de abril, para que la llama se convierta en hoguera. 

Dice una expresión popular, genialmente ilustrada en una caricatura: “Si el pueblo se levanta, se termina el juego”. Y es muy cierto. Pero se requiere una dirección estratégica unificada con capacidad de derrotar a la dictadura en los movimientos tácticos con una línea de acción del pueblo contra sus posiciones. La lucha debe ser en todos los frentes, nacional e internacional con el apoyo del exilio nicaragüense. Los EE.UU y la comunidad internacional no ven ninguna alternativa de poder al gobierno de Ortega. Solamente ven el fuerte cabildeo de los enviados por Ortega y los grupos de poder. Simplemente no ven ninguna otra alternativa de poder y no encuentran otros interlocutores y menos que nos entiendan. 

A Ortega no le inmutan las sanciones internacionales ni la diplomacia vacía de la OEA. Hay que retomar la iniciativa y las calles, por medio de la lucha no violenta, hasta lograr el efecto equivalente de ponerle una “pistola en la cabeza” para que sienta que se le puede ir a sacar al Carmen. Solamente así se podría hacer forzar la remota posibilidad de que Ortega y los grupos de poder se sienten a negociar. Solo así se podrá marchar unidos hacia la victoria. Solamente el pueblo salvará al pueblo.

Después de una profunda reflexión, debo confesar que es la primera vez que menciono la posibilidad de “negociar”, porque no se debe obviar el aspecto axiológico de la crisis. No se puede convivir con criminales a menos que se les impida que cometan crímenes. “He pensado seriamente si debo considerar entrar en negociaciones con ese hombre”. Esa fue la reflexión del primer ministro británico, Winston Churchill, sobre si debería negociar con Adolf Hitler. Finalmente, decidió que Gran Bretaña pelearía hasta las últimas consecuencias. Sabía que Hitler no quería negociar y esperaría el momento adecuado para atacar. A este tipo de personas se refiere el profesor Robert Mnookin, de la Escuela de Leyes de Harvard, en su libro “Bargaining with the Devil”.

Llama “diablos” a  individuos cuyas intenciones son perversas y cuestionables. Mnookin afirma que no hay verdad absoluta, pero seguramente las historias que narra aportan herramientas para no distraerse al momento de enfrentar negociaciones complejas y recomienda lo siguiente:

• Si negocia con el diablo, desarrolle alternativas. Las necesitará si el trato no produce resultados.

• Si negocia con el diablo, apunte a ganar en grande. De otro modo será juzgado duramente por la historia. 

El aterrizaje suave en medio de la criminalidad, no funcionará. Eventualmente será un avión estrellado en la posible explosión/implosión social provocada por el hambre y las grandes injusticias sociales. A menos que llegue el tiempo para que Ortega y los grupos de poder reconozcan la necesidad de negociar, o el pueblo, bajo una dirección estratégica unificada, desarrolle las condiciones para obligarlos a negociar antes que sea demasiado tarde para Nicaragua. 

Demandas. 

Desde ahora y en todo momento, el pueblo debería como mínimo demandar:

  • 1.- La inmediata liberación de todos los presos políticos, regreso de todos los exilados con plenas garantías de seguridad, anulación de todas las leyes represivas promulgadas después de abril del 2018, y el restablecimiento inmediato con carácter temporal, de la constitución política de 1995 que garantice el pleno respeto de los derechos constitucionales. Así como la derogación inmediata de la ley 840 por ser absolutamente lesiva a los intereses de la soberanía nacional. 
  • 2.- Su derecho soberano a construir un nuevo orden, fundar la república y una real y efectiva democracia que garantice los derechos constitucionales de los nicaragüenses y un verdadero estado de derecho. Los grupos de poder, la comunidad internacional y los EE.UU deberán respetar ese derecho soberano conforme el derecho internacional. 3
  • 3.- El reconocimiento de un gobierno de transición de unidad nacional con su asamblea constituyente con vistas a una nueva constitución, con la implementación y estricto cumplimiento de un plan de nación. El gobierno de transición estará en funciones por un período de 2 a 3 años, después de los cuales se convocaría a elecciones libres y transparentes, estrictamente supervisadas por la comunidad internacional.
  • 4.- Aplicación de la Justicia. Llevar ante los tribunales de justicia a los militares y civiles presuntos involucrados en los crímenes de lesa humanidad y todo tipo de crímenes contra el pueblo y la malversación de fondos y otros negocios ilícitos. De ser encontrados culpables, se aplicarán las penas o sanciones que las leyes establezcan. Se procederá a la restitución de los bienes mal habidos via tribunales ad-hoc, o la corte internacional, para proceder con estricto apego a la justicia. 
  • 5.- Firmar y ratificar el Estatuto de Roma, como instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional, el cual fue adoptado en la ciudad de Roma, Italia, el 17 de Julio de 1998, durante la “Conferencia Diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional”, el cual fue ratificado el 11 de abril del 2002 y que entró en vigor el 1 de Julio del año 2002.
  • 6.- Disolver el ejército y proscribirlo como institución permanentemente. El nuevo Estado de Nicaragua renunciará a la guerra. Nicaragua será una nación de paz. 
  • 7.- Reorganización profunda de la policía nacional, desmantelando en su totalidad su estructura de mandos y cuadros organizativos, llevando a la justicia a todos los miembros presuntos crimínales de lesa humanidad y otros actos delictivos. 
  • 8.- El partido FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) así como su bandera Roja y Negra, además del partido Movimiento Renovador Sandinista (MRS), hoy llamado Unión Democrática Renovadora – UNAMOS, y todo partido político, organización o movimiento, que haga referencia al Sandinismo (Orteguismo) será proscrito de por vida en Nicaragua por su actuar criminal de lesa humanidad y genocidio en contra del pueblo de Nicaragua. 
  • 9.- No podrán participar en política ni ejercer ningún tipo de cargo público toda persona culpable, o presunta culpable, de crímenes de lesa humanidad, actos de corrupción y enriquecimiento ilícito en perjuicio del estado y pueblo de Nicaragua. Cualquier persona presunta beneficiaria de una amnistía con aspiraciones políticas para ejercer cargos públicos de elección popular, deberá someterse a un proceso riguroso de habilitación ratificado por la nueva asamblea legislativa de Nicaragua. 

Los anteriores puntos, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9, constituirán artículos de carácter pétreo en la nueva Constitución que no podrán ser modificados por reformas constitucionales, decreto ejecutivo, etc.; sino únicamente por medio de un Referéndum Nacional convocado por el Instituto Electoral o autoridad correspondiente conforme se establecerá en la nueva Constitución Política. 

Concesiones

Es sumamente difícil dar concesiones a presuntos crimínales por el deseo de aplicar la justicia retributiva. Al final del día, es posible aceptarlo cuando se tiene paz con uno mismo y no se alberga ni rencor ni odio, teniendo presente la necesidad de parar el sufrimiento del pueblo y efectivamente lograr el objetivo deseado. 

Si los grupos de poder aceptan las demandas del pueblo estos podrían a cambio obtener: 

  • 1.- Justicia. No venganza para su seguridad. Una “posible” pero dolorosa amnistía para la necesaria reconciliación y una paz duradera. La “posible”amnistía conlleva el perdón y reconciliación nacional, indispensable para detener de una vez por todas y para siempre, el circulo criminal y la injusticia social. 
  • 2.- Suspensión de las sanciones internacionales y la no aplicación de la ley Magnisky y la Nica Act en su carácter personal e institucional.  
  • 3.- Participar activamente en una economía de libre mercado con estricto respeto a la propiedad privada de beneficio mutuo para ellos, el estado y pueblo de Nicaragua. 
  • 4.-Justa restitución de los bienes mal habidos con derecho a la defensa para la posible retención de patrimonio. 
  • 5.- Los bienes restituidos por el estado serán parte del Patrimonio de Reconstrucción Nacional, los cuales posteriormente se privatizarán de forma gradual mediante licitaciones públicas, con absoluta transparencia, en las cuales los afectados tendrán la opción de compra con posibilidades de financiamiento. El estado de Nicaragua deberá ser un facilitador y no un regidor de la vida pública.

La comunidad internacional a través de los organismos e instituciones apropiadas, serán los garantes y observadores del estricto cumplimiento de los acuerdos al respecto. 

Explosión/implosión social. Paz. 

Nadie quisiera ver nuevos mártires. Pero un nuevo detonante, para que explote la bomba de tiempo de la más profunda crisis en nuestra historia, es lo que eventualmente podría hacer una realidad la caída del régimen. Cuando ocurra el detonante, se debe estar organizados bajo una dirección estratégica unificada. Se debe haber formado o haber creado las condiciones para el gobierno de transición e inclusive ser capaces de controlar parte del territorio nacional para demandar el reconocimiento de la comunidad internacional. Solamente así el pueblo “Irá con todo” implementando la lucha no violenta: manifestaciones masivas pacíficas y simultáneas en toda Nicaragua, paro nacional indefinido, total desobediencia civil, desobediencia fiscal, paro de remesas, etc. Si la crisis continúa agravándose sin negociación entre las partes y sin una dirección estratégica unificada de los movimientos opositores, el hambre, conducirá a una posible explosión/implosión social violenta de consecuencias imprevisible en cuyo caso que Dios los encuentre confesados. 

Tal y como lo expresó Monseñor Alvarez: “El pueblo es el verdadero constructor de su historia. Este pueblo que tiene rostro, nombre, identidad, dignidad. Ya pasaron los tiempos en que otros decidían por nosotros. El Cuerpo y la Sangre de Cristo, nos ayuden en esta titánica, pero posible tarea”.  De no hacerlo otros se impondrán sobre la voluntad del pueblo y Nicaragua se perderá para siempre, al apagarse la luz en la mitomanía que impide conocer o sacar a relucir la verdad que nos haría libre, al continuar en la antítesis de la mentira que nos convierte en esclavos”.  Hagamos una realidad Juan 8:32.

La llama de abril es la posible salvación de Nicaragua. Que la racionalidad, el arrepentimiento, y la buena voluntad prevalezcan honrando el himno nacional:¡Salve a ti, Nicaragua! ya no ruge la voz del cañón, ni se tiñe con sangre de hermanos tu glorioso pendón bicolor. Brille hermosa la paz en tu cielo, nada empañe tu gloria inmortal, ¡que el trabajo es tu digno laurel y el honor es tu enseña triunfal! Que Dios bendiga a Nicaragua! 

“El sonido del Shofar es sonoro, retumbante y diáfano. El que tenga oídos para oír que oiga!”

Alvaro Quintana Duarte. Nicaragüense residente en los EE.UU. Ingeniero Industrial con Maestría en Ciencias de Ingeniería y Administración de Empresas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y varios Post Grados en Ingeniería y Administración de Empresas.

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