La Supervivencia y hegemonía mundial de EE.UU en el Siglo XXI. (Segunda entrega III y IV)

La Supervivencia y hegemonía mundial de EE.UU en el Siglo XXI. (Segunda entrega III y IV)

III. El espectro del Comunismo: la Globalización. 

Escrito por Alvaro Quintana Duarte

Para el desarrollo de este tópico es indispensable primeramente definir y diferenciar los conceptos de globalización y globalismo a fin de evitar confusión en su interpretación. 


La globalización es un proceso económico, tecnológico, político, social y cultural a escala mundial que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo uniendo sus mercados sociales, a través de una serie de transformaciones sociales y políticas que les brindan un carácter global.” 

Además:

El término globalismo es un neologismo que se refiere a un supuesto deseo de acabar con el estado-nación como marco para la administración política y la referencia de identidad. Se usa notablemente en ciertos círculos nacionalistas para describir, denunciarlo, la marcha hacia una especie de estado mundial”.

En honor al pensamiento crítico, cabe preguntarse si la globalización es o no es conveniente para el mundo libre. Hay defensores y detractores. Sin embargo, el análisis de hechos históricos, permitirán al lector sacar sus propias conclusiones en dependencia de su entorno particular como nación. 

En 1944, al final de la Segunda Guerra Mundial, se reunieron en la ciudad de Bretton Woods en los EE,UU los economistas más influyentes del mundo con el propósito de diseñar un nuevo orden económico mundial y que incluyó la creación del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sus objetivos eran reconstruir las economías destruidas por la guerra y promover el desarrollo mediante el flujo de capital y un incremento en el comercio mundial. Básicamente estaban construyendo un mundo globalizado con más prosperidad. 

Para 1959, en tan solo 15 años después de la guerra, Alemania y Japón habían sido reconstruidos y algunos países subdesarrollados crecieron económicamente. Pero no todos los países sacaron provecho por razones políticas o por rechazar la economía de libre mercado base angular de la globalización. Otros países como China Comunista, Taiwan. Corea del Sur y Singapur rápidamente vieron mejorar sustancialmente sus economías hasta pasar a formar parte del primer mundo. 

EE.UU que jugó un papel determinante en forjar la globalización, inicialmente se benefició de la misma, pero a un gran costo, a consecuencia de las ambiciones económicas del capitalismo y la mala fe de países como la República Popular China (China Comunista). En el adagio popular, es como decir que la China Comunista, gradualmente, con premeditación y alevosía, le mordió la mano a quien le estaba dando de comer. Desde el ingreso de la República Popular China a la OMC (Organización Mundial de Comercio) ésta ha actuado de mala fe, al comportarse como un paria internacional, al robar propiedad intelectual a empresas estadounidenses, piratería, manipulación de su moneda, “dumping”, explotación de su mano de obra esclava, mala calidad de sus productos, etc. Todo bajo una estrategia dirigida a fortalecer al comunismo a cualquier precio con un claro objetivo de dominación mundial.

Como una de las consecuencias, EE.UU dejó de ser un país fuertemente industrializado y pasó a ser un país dependiente de servicios… En este doloroso proceso, EE.UU ha perdido millones de empleos en diferentes sectores.

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Como se muestra en la mitad inferior de la Tabla 1, las exportaciones estadounidenses a China en 2001 respaldaron 171,900 puestos de trabajo, pero las importaciones estadounidenses desplazaron la producción que habría respaldado 1,129,600 empleos.  Por lo tanto, el déficit comercial de $ 83.000 millones en 2001 desplazó 957.700 puestos de trabajo en ese año.  El desplazamiento neto de puestos de trabajo aumentó a 3.077.000 puestos de trabajo en 2008 y 4.401.000 puestos de trabajo en 2015. 

Eso significa que desde la entrada de China en la OMC en 2001 y hasta 2015, el aumento del déficit comercial entre Estados Unidos y China eliminó o desplazó 3.443.300 puestos de trabajo estadounidenses. También se muestra en la tabla 1, el déficit comercial de Estados Unidos con China aumentó en $ 100,8 mil millones (o 37,9 por ciento) entre 2008 y 2015. Durante ese período, el número de empleos desplazados aumentó en un 43,0 por ciento.

La globalización representa una opción política a favor de la integración económica internacional, que en su mayor parte ha ido de la mano de la consolidación de la democracia. Precisamente porque es una elección, puede ser desafiada e incluso revertida, pero solo a un gran costo. Por lo tanto, aceptar o rechazar la globalización es una decisión soberana de los pueblos. Esta decisión inevitablemente debe tomar en consideración no solamente un análisis económico de Costos vs Beneficios aplicado a cada nación; sino que también el control del punto de equilibrio a partir del cual las naciones pierden su identidad nacional.

Globalización y Comunismo

Marx no mencionó el concepto de globalización. En cambio utilizó un término bastante similar el cual llamó “Historia Mundial”. De acuerdo al pensamiento de Marx, la expansión global del capitalismo, conllevaría a la creación de un proletariado de grandes dimensiones con la consecuencia inevitable de la revolución proletaria que acabaría con el capitalismo,  logrando así, concretizar el objetivo final del paraiso del comunismo.

Karl Marx, Manifesto of the Communist Party (Marx/Engels Internet Archive)

Marx afirmó textualmente: 

“El proletariado puede entonces solo existir para la historia mundial, así como el comunismo, su actividad, solo puede tener una existencia ‘histórica mundial”

En otras palabras, para la implementación del comunismo, es una condición sine qua non que el proletariado actúe conjuntamente en todo el mundo. Por lo tanto, el comunismo debe ser un movimiento global. Lenin posteriormente declaró que el objetivo de la Internacional Comunista era establecer la República Soviética Mundial. 

Los cinco objetivos de la revolución comunista mundial propuesto por Stalin en el libro Marxismo y etnias resumidos por G. Edward Griffin son los siguientes:

  • 1) Confundir, desorganizar y destruir las fuerzas del capitalismo en todo el mundo.
  • 2) Unir a todas las naciones en un único sistema económico mundial.
  • 3) Obligar a los países avanzados a verter una asistencia financiera prolongada en países subdesarrollados.
  • 4) Dividir al mundo en grupos regionales como etapa transitoria hacia un gobierno mundial total. 
  • 5) Las poblaciones abandonarían más fácilmente sus lealtades nacionales ante una vaga lealtad regional más que ante una autoridad mundial. 

La utopía de la revolución mundial proletaria prevista por Marx no se concretizó. Con el fracaso de la URSS y los países de Europa del Este, la humanidad pensó que la ideología comunista había muerto. Después de todo solo sobrevivía el Partido Comunista Chino (PCCh) y algunos regímenes por lo cual el mundo libre celebró una falsa victoria. Falsa porque el socialismo, conocido como la etapa inicial del comunismo, estaba desarrollándose. En realidad, el espectro del comunismo está más vivo que nunca expandiéndose por el mundo libre. Por tal razón cabe preguntarse si es algo accidental? La repuesta diáfana es no. El comunismo se ha convertido en una de las ideologías que guía la globalización.

Después de la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS muchas personas festejaron el fin de esa etapa de la historia de la humanidad y el supuesto fin de la ideología comunista. Pero solamente unos pocos se dieron cuenta de que el comunismo estaba tomando nuevas formas y disfraces en un intento de controlar el mundo. Su nuevo disfraz es la globalización. 

Con posterioridad a la Guerra Fría, el comunismo infiltró la globalización económica, con el objetivo de que no existieran economías nacionales pura que se socave la soberanía de los cimientos económicos de cada país. El objetivo era mover la avaricia humana, mientras que los poderes financieros occidentales desplazaron la riqueza acumulada por varios siglos, lo cual enriqueció aceleradamente al partido comunista chino (PCCh) y al régimen comunista. 

El régimen comunista chino posteriormente usó la riqueza que acumuló rápidamente para atar moralmente a otros países y hundirlos. Como lider de las fuerzas comunistas en el mundo actual, el PCCh está constantemente fortaleciendo su crecimiento económico mientras inyecta una dosis de fuerza a los partidos de izquierda y comunistas de todo el mundo. 

El PCCh usó el régimen comunista chino para socavar las reglas del comercio mundial y utilizó el enriquecimiento que obtuvo gracias al capitalismo global para fortalecer al socialismo. La fortaleza económica del PCCh además impulsó sus ambiciones políticas y militares, al mismo tiempo que intenta exportar el modelo comunista por todo el mundo.

La globalización económica tiene que ver con la integración de las cadenas de capital, producción y comercio mundial que comenzó en los años 1940 y 1950, maduró en los años 1970 y 1980, y se estableció como la norma global en los años 1990.

Las fuerzas impulsoras de la globalización fueron las agencias y corporaciones internacionales, debido a que exigieron aflojar la regulación y los controles para permitir el libre flujo de capital. La globalización económica fue promovida por países occidentales para propagar el capitalismo en todo el mundo.

Lamentablemente, la globalización se convirtió en un vehículo para que se propague el comunismo. En particular, la globalización llevó a que los países occidentales brindasen apoyo financiero al régimen chino, lo que resultó en una dependencia mutua entre la economía de mercado capitalista y la economía socialista totalitaria del PCCh. 

Por la avaricia económica, Occidente sacrifica su conciencia y valores universales, mientras que el régimen comunista chino expande su control por medio de la coerción económica con el propósito de dominación mundial. 

La esencia de la globalización bajo el control del comunismo, trata de la diseminación rápida y generalizada de los peores aspectos de los regímenes tanto comunistas como no comunistas. Los medios para esta diseminación incluyen operaciones políticas, económicas, financieras y culturales a gran escala que rápidamente borran los límites entre naciones y personas. El objetivo es destruir la fe, la moral y las culturas tradicionales de las que depende la humanidad para sobrevivir y que permiten su redención. La historia demuestra que el comunismo no es solamente una teoría, sino un espectro perverso. Está vivo, y su objetivo final es dominar a la humanidad hasta su eventual destrucción. 

El espectro del comunismo no descansa en ninguna ideología política en particular, sino que cuando las condiciones lo permiten, es capaz incluso de usar teorías políticas y económicas contrarias a la ideología comunista estándar. De allí el interés de dominación de las élites económicas en el mundo. 

Desde la década de los años 90, la globalización afirmó tener el objetivo de reforzar la democracia, la economía de mercado y el libre comercio, y por lo tanto, fue objetada por algunos grupos de izquierda. Pero estos grupos de izquierda no se dieron cuenta de que en niveles más altos estaba operando el espectro del comunismo. 

Los tres aspectos de la globalización, la globalización económica, el gobierno político mundial, así como la Agenda 21 por varias convenciones ambientales e internacionales, todos se convirtieron en herramientas para controlar a la humanidad.

La globalización, manipulada por el espectro comunista, hizo un sorprendente progreso en varias áreas, usando una variedad de medios junto con una serie de rutas por todo el mundo. Estos tres aspectos de la globalización se fusionaron en una ideología secular de globalismo. Esta ideología tiene diferentes apariencias en diferentes momentos y a veces usa contenido contradictorio. Pero en la práctica, exhibe características que son sumamente similares al comunismo. Basado en el ateísmo y el materialismo, el globalismo promete una bella utopía, un reino del Cielo en la Tierra que es rico, igualitario y libre de explotación, represión y discriminación, y que es supervisado por un gobierno mundial. 

La ideología del globalismo está destinada a excluir las culturas tradicionales de todos los grupos étnicos, que están basadas en la fe en Dios y enseñan la virtud. En años recientes, se volvió cada vez más evidente que esta ideología está basada en la “corrección política”, la “justicia social”, “valorar la neutralidad” y el “igualitarismo absoluto” de la izquierda. 

Cada país tiene su propia cultura, pero tradicionalmente, cada una está basada en valores universales. La soberanía nacional y las tradiciones culturales de cada grupo étnico juegan un rol importante en el patrimonio nacional y en la autodeterminación, y ofrecen una protección a todos los grupos étnicos para no ser infiltrados por fuerzas externas, entre ellas, el comunismo.

De formarse un supergobierno global, el comunismo fácilmente lograría su objetivo de eliminar la propiedad privada, las naciones, las razas y la cultura tradicional de cada nación. La globalización está jugando un rol destructivo en este sentido, al socavar las tradiciones humanas, la ética y la difusión de ideologías de izquierda y comunismo.

En el aspecto económico, la globalización ha establecido de forma gradual organizaciones como la Unión Europea y las Naciones Unidas, expandiéndolas mediante acuerdos que se presentan como libre comercio internacional. En el aspecto social, el globalismo ataca cualquier sentido de identidad a escala nacional. A escala individual descompone a las personas al promover las doctrinas que propugnan la ausencia de convicciones verdaderas y, especialmente, la ausencia de valores. Esto último es su carácter nihilista. 

Carentes de identidad nacional o individual, las personas son atraídas a un ciclo interminable de pensamiento grupal de justicia social que fomenta el proceso de fragmentación o división de una región. Por lo tanto, la sociedad se divide, y se vuelve vulnerable a la convergencia globalista. Un buen ejemplo de esto fue visible cuando Gran Bretaña votó a favor de abandonar la UE, con expresiones de histeria de algunos ingleses que se sentían más europeos que ciudadanos del Reino Unido. Ninguna sociedad puede sobrevivir sin una identidad, y ningún individuo puede mantener el equilibrio si no sabe quién es; de ahí la razón por la que el globalismo es una ideología tan destructiva.

Revelar y profundizar en las similitudes entre el globalismo y el comunismo es un asunto complejo que excede por mucho las generalidades al respecto de este escrito. Al mismo tiempo es imperativo. Por tal razón el lector es invitado a profundizar en este tema para ampliar su conocimiento y visión al respecto. Una excelente fuente es el libro: “How the specter of communism rules the world”. (“Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo”.

IV. El Nuevo Orden Mundial, (NOM) 

Según Wikipedia “la expresión nuevo orden mundial se ha usado para referirse a un supuesto nuevo período de la historia caracterizado por cambios dramáticos en las ideologías políticas y en el equilibrio de poderes a nivel global. 

En el ámbito popular, el término se utiliza como parte de diversas teorías de conspiración, así como en relatos apocalípticos relacionados con las escrituras bíblicas” 

La anterior definición del nuevo orden mundial no es concluyente respecto a su real intención de existencia, dejándola en el marco de las teorías de la conspiración, la salud mental, mito o posible realidad en proceso de consolidación. Por Fe, muchos creerán que estamos viviendo el fin de los tiempos.

El hombre lleva siglos buscando repuestas al acontecer mundial. A pesar de que diferentes teorías socio políticas y científicas han explicado exitosamente sus preguntas, siempre existirán algunos indiferentes al mundo que nos rodea y otros llenos de dudas. El hombre sigue siendo un crítico pensador que desconfía, que cree ser engañado, que hay poderes ocultos que lo manipulan. Por lo tanto, lo natural es el escepticismo, en algunos casos paranoico. 

Pero hoy, en pleno siglo XXI, con el adelanto de la tecnología ya no es totalmente cierta la expresión de que la “Historia la escriben los Vencedores” o el proverbio africano que dice “Hasta que el león aprenda a escribir, toda historia será para glorificar al cazador”. La historia la escriben diariamente los luchadores. Ya el león afortunadamente está escribiendo. La actitud debe ser la que envíe el mensaje que estamos alerta a pesar de la debilidad inherente en cada uno de nosotros frente a estos poderes ocultos. Solamente con esta actitud y nuestra confianza puesta en nuestro Creador seremos capaces de vencer las emociones del miedo y terror en estos tiempos de máscaras y pandemia. 

Entre el mito de la conspiración o la realidad  palpable, todos los años, el mismo fin de semana en que los miembros del club Bilderberg se reúnen para hablar en secreto de sus intereses y de los del resto de la humanidad, se celebra la final de la Champions League. De acuerdo a la escritora española Cristina Martín Jiménez, autora de varios libros respecto al Club Bilderberg, quien piense que esta celebración es coincidencia es que no ha leído los documentos desclasificados de la CIA al respecto e ignora una disciplina científica llamada Ingeniería Social. 

El Club Bildeberg

Detrás del escenario político visible internacionalmente, en el mundo existen organizaciones secretas que interactúan entre sí para instaurar un Nuevo Orden Mundial que en la actualidad hace referencia al mundo globalizado. Según Cristina Martin Jimenez, los poderosos del mundo la han adoptado conscientemente de los Illuminati de Baviera, una orden secreta creada en 1776 año de la independencia de los EE.UU y cuyo fin era hacerse con el control total del planeta. 

El club Bilderberg no es la única entidad secreta, pero tanto por su ámbito de acción como por la identidad de sus miembros y el alcance de sus objetivos es la más ambiciosa de todas, la alianza secreta de mayor alcance del mundo. Pero que es el club Bilderberg? El club, es una reunión anual a la que asisten aproximadamente las 130 personas más influyentes del mundo, mediante invitación. 

Es un hecho real que los miembros de este grupo se reúnen en Europa, Norteamérica y Asia occidental, sin que la prensa tenga ningún tipo de acceso. Sus oficinas están en Leiden (Países Bajos). El nombre de este club procede del hotel en el que tuvo lugar la primera reunión, en el año 1954, en los Países Bajos. 

De acuerdo a esta reconocida autora, citado textualmente: 

“Los Bilderberg han logrado mantener sus verdaderos fines ocultos a través de un conjunto de mecanismos que comprenden la utilización de la propaganda, la desinformación, el secreto y el silencio de determinados hechos con el objetivo de confundir el entendimiento e incitar a la pasividad social, practicando la filosofía del caos constructivo o el desorden provechoso. Ha instaurado un gobierno invisible pero verdadero y omnipotente, sobre sólidas estructuras que se extienden como los tentáculos de un pulpo por todos los rincones del planeta. Es el Gran Hermano retratado por George Orwell.”

Nada escapa a su mirada, ni tampoco hay lugar para la improvisación, todo está dispuesto y preparado con anterioridad. Los bilderberges se reúnen a espaldas del mundo para pulir las estrategias que les lleven al establecimiento de su globalización particular, impulsada bajo su óptica, condiciones y objetivos: la instauración de un único gobierno, una única moneda y una sola religión. 

Sus ansias de poder se concretarían, en un futuro no muy lejano, mediante el liderazgo de la ONU. Están convirtiendo a las Naciones Unidas en ese gobierno planetario, homogéneo, que no diferenciará entre países, sino entre regiones de la tierra e impondrá las mismas leyes a culturas tan dispares como la oriental y la occidental, la hindú y la árabe, la germana y la española. Un solo mundo controlado por «los amos» que provoca escalofríos ante la semejanza con el sistema profetizado por George Orwell en Rebelión en la granja y 1984.

Rebelión en la granja hace referencia a los hechos sucedidos luego de la Revolución Comunista (1917) y a la era estalinista en la URSS. A través de los animales, aprendemos más sobre la vida en una comunidad igualitaria.

Orwell denuncia la dictadura comunista en la URSS. En la historia narrada conocemos cómo, a través del cerdo Napoleón, el poder se le sube a la cabeza, y un cargo de liderazgo hace que un supuesto representante del pueblo cometa abusos para obtener beneficios personales.

El Animalismo es una teoría política ficticia que crea el libro de Orwell y se asemeja a lo que en la historia fue el Estalinismo. Major inició una revolución que nunca pudo ver realizada. El principio básico del Animalismo se resume en una única frase: 

(…) cuatro piernas, bueno; dos piernas, malo (…)

El hombre es el único ser que consume sin producir. No da leche, no pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado. 

Sin embargo, es dueño y señor de todos los animales. Los hace trabajar, les da el mínimo necesario para mantenerlos y lo demás se lo guarda para él. Nuestro trabajo labora la tierra, nuestro estiércol la abona y, sin embargo, no existe uno de nosotros que posea algo más que su pellejo.

En su libro “El Club Bilderberg: La Realidad sobre Los Amos del Mundo”, publicado en el año 2010, Cristina Martin Jiménez, dedica un capítulo entero para escribir sobre “La Táctica de la Pandemia”. Los hechos narrados en dicho capítulo referente a la gripe A tienen una gran similitud con la pandemia actual del Covid-19. Los protagonistas manipuladores ayer y hoy: la OMS y los políticos, marginando a los científicos en el manejo de la pandemia. 

Del Club Bilderberg se puede concluir que entre sus objetivos principales está el interés en influir en todos aquellos personajes que toman decisiones en todos los ámbitos de la sociedad mundial. Es inevitable que entre sus miembros existan personas que crean que un gobierno mundial es posible y beneficioso. También habrá otros miembros que bajo el supuesto amor a la humanidad hagan negocios por su avaricia económica. Al final del día probablemente no lograrán su objetivo, pero es inevitable que surja una versión conspirativa que lo explicará como un intento de desordenar el mundo para obtener un orden superior.

El gobierno mundial lleva al totalitarismo. Buscar establecer un gobierno mundial para resolver todos los problemas de la humanidad es probablemente perseguir una utopía de la era moderna y corre el grave riesgo de convertirse en un totalitarismo. Un asunto inevitable que enfrenta un gobierno mundial que apunta a resolver verdaderamente los problemas globales es cómo implementar sus políticas –sean de índole político, militar, económico u otro. Para forzar sus políticas a escala mundial, tal gobierno seguramente no tomaría la forma de una democracia libre como la de Estados Unidos, sino que sería un gran gobierno totalitario como la ex Unión Soviética o el régimen comunista chino.

Por eso la acción social de repuesta, es no ser apáticos. Debemos luchar por la democracia auténtica ejercida con el poder soberano de los pueblos.

“El sonido del Shofar es sonoro, retumbante y diáfano.” 👂🎺 El que tenga oídos para oír que oiga!”


Alvaro Quintana Duarte.Nicaragüense residente en EE.UU, Ingeniero Industrial con Maestría en Ciencias de Ingeniería y Administración de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y varios postgrados en Ingeniería y Administración de Empresas.

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