“La Supervivencia y hegemonía mundial de EE.UU en el Siglo XXI”

“La Supervivencia y hegemonía mundial de EE.UU en el Siglo XXI”

I. La Supervivencia y hegemonía de los EE.UU en tiempos de máscaras y pandemia 

Por Alvaro Quintana Duarte

Si el lector espera encontrar que este escrito sea políticamente correcto, desde ya se le aconseja que mejor no lo lea. Este escrito es políticamente incorrecto. Tampoco es un escrito estrictamente secular, así que las críticas de parte de nihilistas, ateos y comunistas serán inevitables. El escrito tiene un enfoque didáctico para beneficio del lector no familiarizado con la temática que se aborda.

El mismo presenta hechos concretos verificables con sus debidas fuentes de referencia, así como opiniones de expertos en el tema, de tal manera que el lector podrá sacar sus propias conclusiones. Al final la Verdad siempre prevalece.

El Comunismo desde dentro en los EE.UU, la pérdida gradual de los principios y valores morales, el Globalismo, y el Nuevo Orden Mundial, ha sido considerada por algunos, como parte de las teorías de conspiración, como un mito. Para otros, es la realidad en proceso. EE.UU está en medio de una guerra de ideas sin precedentes en su historia que hoy más que nunca, amenazan con destruir los fundamentos judeo-cristianos de esta gran nación y su sistema capitalista.

En tiempos de elecciones, de máscaras y pandemia, -por el virus que se ha regado por el mundo, ya sea por cortesía de la evolución natural o de las fuerzas del mal y el mal manejo del mismo por el régimen comunista chino-, hay que desenmascarar a los comunistas, a los activistas demagogos del marxismo, a los fanáticos intolerantes de la izquierda extremista demócrata y sus élites, quienes han secuestrado al partido demócrata en los EE.UU.

La crisis de valores morales y principios cristianos, es el resultado de toda una estrategia dirigida por años por el comunismo desde dentro en los EE.UU en contra de los fundamentos de la familia. Tristemente es generalizada. Abarca tanto a la izquierda como a la derecha. Es claramente evidente en ambos extremos. Peor aún, es también evidente en las élites. Esas élites llenas de una avaricia sin límites por el dinero, el excremento del diablo. El capitalismo salvaje sin justicia social, es también una amenaza real para los fundamentos de esta gran nación.

Para desenmascarar al enemigo, hay que estudiarlo. Las mejores armas para combatirlo son el poder del conocimiento, aprender, enseñar y hacer conciencia de las lecciones de la historia; el patriotismo; los valores morales y principios cristianos. Se debe volver a las raíces y a los fundamentos de esta gran nación. No se puede tener derechos inalienables a la vida, a la libertad y a la felicidad, sino hay DIOS. Conociendo la Verdad somos libres. Por lo tanto, luchando con el poder del conocimiento, con las lecciones que la historia enseña, con patriotismo, con la moral y la Verdad, es indudable que los EE.UU ganará esta guerra ideológica.

A finales del siglo XX, la falacia de las creencias del comunismo quedó expuesta a la luz de la verdad y todo se les derrumbó como un castillo mal construido sobre arena movediza. El fracaso de los países de Europa oriental, no fue otra cosa que una sumatoria de frustraciones, así como la caída del muro de Berlín, el posterior desmantelamiento de la URSS, el carácter híbrido de la revolución maoísta china, y más recientemente, la agonía de la revolución cubana, la mal llamada revolución sandinista en Nicaragua, el socialismo del siglo XXI con las crisis en Venezuela y Bolivia, así como el fracasado y agónico foro de Sao Paulo.

A pesar de su fracaso, el comunismo está en guerra con el sistema capitalista y democrático en los EE.UU. La guerra es ideológica y EEUU está siendo destruido y atacado en todos los frentes. Quien logre dominar a los EE.UU podría eventualmente dominar al mundo.

En las futuras elecciones en los EE.UU, está en juego no solamente la existencia de esta gran nación, sino también la supervivencia de Occidente. Por eso es de vital importancia enfocarse en la agenda que los candidatos representan y no en las personas.

En lógica y retórica, un ataque personal se llama “ad hominem”, que en latín significa “contra el hombre”. En lugar de avanzar en un buen razonamiento, una falacia ad hominem reemplaza la argumentación lógica con un lenguaje ofensivo no relacionado con la verdad del asunto.

Los ejemplos más evidentes son los ataques al candidato demócrata Joe Biden de quien algunos republicanos hacen mofa por su supuesta demencia senil y supuesto comportamiento pedófilo. Así como el ataque mal intencionado contra el estilo autocrático de dirección, directo y sin tapujos, del Presidente Trump. Le aplican todo tipo de calificativos, desde racista, dictador, tonto, hipócrita, grosero y un opresor sin principios. No obstante, se debe enfatizar que no está en juego ni la personalidad, ni el carácter, ni la forma de administrar o estilo de dirección de Trump.

 Tampoco Jesucristo se está postulando como candidato a la presidencia. No se trata de la persona. Se trata del mejor argumento para el futuro de los EE.UU.

A grandes rasgos la agenda de los partidos políticos es la siguiente:

Demócratas                        Republicanos

Moralmente liberal             Moralmente conservador

 Izquierda                             Derecha

Progresistas                        Constitucionalistas

Socialismo, Comunismo    Capitalismo

Globalismo                          Patriotismo

Gobierno por las elites       Gobierno por el pueblo 

Políticamente correctos     Libertad de expresión

Mayores impuestos            Menores impuestos 

No fondos a policía             Pro Leyes y Orden

Tal y como se expresa en un artículo en el Washington Post, en el cual se hace referencia a la opinión experta del ex-secretario de Defensa y ex-director de la CIA, Robert Gates, y el cual es parcialmente citado a continuación:

Biden es la elección equivocada para liderar a Occidente aug través de la Guerra Fría 2.0.”

“Si por algún golpe de fortuna, el ex vicepresidente Walter Mondale hubiera derrotado al presidente Ronald Reagan en las elecciones de 1984, ¿existiría la Unión Soviética hoy en día, todavía mantendría a Europa del Este cautiva? ¿Seguiría Alemania dividida?

Los veteranos de la administración Reagan creen, junto con muchos analistas en los países liberados que ahora forman parte de la OTAN, que Reagan era indispensable para la victoria en la Guerra Fría 1.0. También podemos recordar lo salvaje que Reagan tomó por su supuesta falta de intelecto y su enfoque directo a los soviéticos.

El tema central de la campaña actual debería ser la naturaleza y las ambiciones del Partido Comunista Chino (PCCh): su desprecio temerario por el mundo en las primeras etapas del brote de coronavirus, su represión en Hong Kong, lo que puede ser un tratamiento genocida de los uigures y sus planes para dominar no solo el Mar del Sur de China sino el orden internacional en las próximas décadas.

La elección de 2020, como la de 1984, debería determinar qué candidato está mejor equipado para lidiar con el adversario más importante del país. Hoy, ese adversario es el secretario general del Partido Comunista Chino, también presidente de por vida de la República Popular China, Xi Jinping.

Ahora es Trump tomando las hondas y flechas de la izquierda, solo que con mucha más velocidad y fervor, dada la evolución de los medios. Ese coro implacable de odio no cambia la pregunta central: ¿Quién mejor para tratar con el PCCh: Trump o el ex vicepresidente Joe Biden? Trump ha sido acusado de ser demasiado duro y demasiado blando con Xi, Biden de simplemente estar ausente o comprometido….

El PCCh utiliza préstamos y cobro de deudas en todo el mundo de la forma en que los soviéticos apoyaron a las tropas cubanas en África en la década de 1980. Su acumulación militar es vasta y rápida.

Las incansables campañas de espionaje del PCCh hacen que las novelas de los soviéticos de John le Carré parezcan pintorescas. ¿Quién está mejor equipado por la disposición y la experiencia para lidiar con el Dragón de la forma en que Reagan lidió con el Oso?

El historial y el enfoque de Trump aquí son amplios y familiares, al igual que los elogios y las críticas a ese historial. ¿Qué hay de Biden? El ex secretario de defensa Robert Gates escribió en 2014 que Biden “se equivocó en casi todas las cuestiones importantes de política exterior y seguridad nacional en las últimas cuatro décadas”.

Gates fue un invitado recientemente en mi programa de radio para hablar sobre su nuevo libro, “Ejercicio de poder”. Le pregunté sobre Biden y específicamente ese comentario. “Sí, mantengo esa declaración”, respondió Gates”.

Respecto a la agonía de los regímenes de izquierda totalitarios en América Latina, el 2 de Febrero del 2019, el Presidente Trump declaró:

“Los días del Socialismo están contados en el hemisferio americano”; “Un día, pronto, con la ayuda de Dios, veremos lo que la gente hará en Caracas, en Managua y La Habana; y cuando Venezuela sea libre, y Cuba y Nicaragua, sean libres, éste será el primer hemisferio libre en toda la historia de la humanidad.” 

Pero no se trata solamente de liderar a Occidente a través de la Guerra Fría 2.0 como si los enemigos de EE.UU son únicamente foráneos. Por lo tanto, debe enfatizarse que el concepto de la necesidad de construir un muro de contención va mucho más allá de la percepción popular de construir el mismo en la frontera Sur. Se trata de continuar y fortalecer las claras políticas de contención al comunismo, al comunismo desde dentro en los EE.UU, al globalismo, a las élites y a las pretensiones de un nuevo orden mundial. De allí el lema: Los EE.UU primero!

II. El Comunista al Desnudo. El comunismo desde dentro en los EE.UU.

En 1958 fue publicado el libro “El Comunista al Desnudo”por un ex agente del FBI, el autor y teórico político estadounidense W. Cleon Skousen. Es un libro de obligatoria lectura. 

La versión en inglés de este libro en formato pdf está disponible en este enlace

En su libro, “The Naked Communist” (El Comunista al Desnudo), el autor exponía la estratégia geopolítica, mediante la cual, la marxista-leninista URSS, estaba tratando de controlar y superar a todos los gobiernos del mundo que estaban fuera del bloque comunista por medio de la propaganda, destruyendo el sistema capitalista occidental desde dentro. 

En esta obra se enumeraron 45 objetivos del comunismo, los cuales serían implementados progresivamente en dichos países. Hoy en pleno Siglo XXI, después de 62 años, resulta impresionante analizar lo que ha sucedido y como se han cumplido muchos de estos objetivos.

Las obras y eventos que muestran estos hechos y la propaganda masiva del régimen comunista y socialista son numerosos y contundentes. Esto ha sido confirmado por ex miembros de la KGB, como Yuri Bízmenos, miembro del brazo propagandístico de élite de la URSS y quien explicó el proceso de subversión ideológica para extender el comunismo sin el uso de la fuerza desde dentro de los sistemas democráticos.

En este sentido, el libro “El Comunista al Desnudo” fue visionario porque al momento de su publicación no se disponía de la evidencia que se ha ido produciendo sobre estos hechos, sino que los detallaba con mucha anterioridad a que se dieran y cumplieran, como lo demuestra la historia. 

Un ejemplo que expone bien algunos hechos referido al éxito de la propaganda comunista en Occidente, la utilización de la mentira, el control de los medios o sindicatos, es sin duda, el libro del autor, J.F. Revel “El conocimiento inútil”.

Los 45 objetivos extraídos del libro “El Comunista al Desnudo” que expuso Albert S. Herlong ante la Cámara de Representantes en el Congreso de los EE.UU en 1963 están disponibles haciendo click AQUÍ

Aquí por razones de espacio se citan algunos de los objetivos más relevantes:

  • 1. Hacer que EE.UU acepte la coexistencia como la única alternativa a una guerra atómica.
  •  4. Permiso de libre comercio entre todas las naciones sin importar su afiliación comunista e independientemente de si dichos artículos podrían utilizarse o no para la guerra.
  •  6. Proporcionar ayuda estadounidense a todas las Naciones, independientemente de la dominación comunista. 
  • 11. Promover la ONU como la única esperanza para la humanidad. Si su carta es reescrita, exigir que se configure como un gobierno mundial único con sus propias fuerzas armadas independientes.
  •  12. Resistir cualquier intento de ilegalizar al partido comunista.
  •  15. Captura de uno o ambos de los partidos políticos en los EE.UU. (Extrema izquierda ha secuestrado al partido demócrata). 
  • 17. Tomar el control de las escuelas. Utilizarlos como correas de transmisión para el socialismo y la propaganda comunista actual. Suavizar el currículo. Tomar el control de asociaciones de profesores. De la línea del partido a los libros de texto.
  • 19. Utilizar a los estudiantes en motines para fomentar las protestas públicas contra programas u organizaciones que están bajo ataque comunista. (Antifa, Black Lives Matter).
  •  20. Infiltrarse en la prensa. Tomar el control de las asignaciones de reseña del libro, escritura editorial, y posiciones políticas.
  •  21. Obtener el control de las posiciones dominantes en radio, televisión y cine.
  •  23. Controlar a los críticos de arte y directores de museos de arte. “Nuestro plan es promover la fealdad, arte repulsivo y sin sentido”.
  •  24. Eliminar todas las leyes que rigen la obscenidad llamándolos “censura” y una violación de la libertad de expresión y prensa libre. 
  • 25. Romper con las normas culturales de la moralidad mediante la promoción de pornografía y obscenidad en libros, revistas, películas, radio y TV.
  •  26. Presentar la homosexualidad, la degeneración y la promiscuidad como “normal, natural, sano”.
  • 27. Infiltrarse en las iglesias y sustituir la religión revelada con la religión “social”. Desacreditar la Biblia y enfatizar la necesidad de madurez intelectual que no necesita una “muleta religiosa”.
  •  28. Eliminar la oración o cualquier fase de la expresión religiosa en las escuelas sobre el terreno que viola el principio de “separación de iglesia y estado”.
  • 29. Desacreditar la Constitución americana llamándola inadecuada, anticuada, fuera de sintonía con las necesidades modernas, un obstáculo a la cooperación entre las Naciones a nivel mundial.
  • 30. Desacreditar a los padres fundadores americanos. Presentar los aristócratas como egoístas que no tenía ninguna preocupación por el “hombre común”.
  • 31. Menospreciar todas las formas de la cultura americana y desalentar la enseñanza de la historia americana en el suelo que era sólo una parte menor de la “gran imagen”. Dar mayor énfasis a la historia rusa desde que la tomaron los comunistas.
  • 32. Apoyar cualquier movimiento socialista para dar un control centralizado sobre cualquier parte de la cultura, educación, organismos sociales, programas de bienestar social, clínicas de salud mental, etc…
  • 37. infiltrarse y hacerse con el control de las grandes empresas.
  •  39. Dominar la profesión psiquiátrica y utilizar las leyes de salud mental como un medio de ganar control coercitivo sobre quienes se oponen a metas comunistas. 40. Desacreditar a la familia como institución. Fomentar la promiscuidad y el divorcio fácil.
  • 41. Subrayar la necesidad de criar a los niños alejados de la influencia negativa de los padres. Atribuir prejuicios, bloqueos mentales y retardo en los niños a la influencia represiva de los padres.

FUENTE

En este enlace a continuación podrán apreciar un video respecto a la guerra del comunismo desde dentro en los EE.UU. 

La implementación exitosa de la mayor parte de estos 45 objetivos del comunismo desde dentro en los EE.UU, se debe a una combinación de factores a través de los años, que van desde la miopía política, exceso de confianza, arrogancia, avaricia económica, corrupción, falta de patriotismo, mala intención, e inclusive identificación con la ideología comunista por parte de las élites capitalistas y del “establishment” de los partidos políticos demócrata y republicano en los EE.UU. Esta afirmación, audaz y generalizada, no es absoluta en sí misma, sino relativa a los intereses particulares de los protagonistas principales en los grupos de poder.

La guerra del comunismo desde dentro en los EE.UU es parte de esta guerra ideológica que está en proceso desde hace muchos años con el adoctrinamiento masivo de las nuevas generaciones.

Según el Centro de Investigación Pew (Pew Research Center), la brecha generacional en el partidismo es ahora más pronunciada que en el pasado, y esto se hace eco de las brechas generacionales crecientes que se ven en muchos valores y preferencias políticas.

Los votantes del milenio (nacidos entre 1981 y 1996) han tenido una inclinación demócrata desde que ingresaron a la edad adulta. Esta ventaja solo ha crecido a medida que envejecían.

Los demócratas disfrutan de una ventaja de 27 puntos porcentuales entre los votantes del Milenio (59% son demócratas o demócratas delgados, 32% son republicanos o republicanos delgados). En 2014, el 53% de los votantes del Milenio eran demócratas, el 37% se inclinó hacia el Partido Republicano.

Los Millennials siguen siendo más propensos que los de las generaciones anteriores a llamarse independientes (44% frente a 39% de Gen Xers, 32% de Boomers y 27% de Silent); aun así, la ventaja demócrata aproximadamente de dos a uno entre los Millennials es evidente tanto en la afiliación partidista “directa” como en la “inclinada”.

Los votantes de la Generación X (nacidos entre 1965 y 1980) están más divididos en sus apegos partidistas, pero también se inclinan hacia el Partido Demócrata (48% se identifican o se inclinan por los demócratas, 43% se identifican como o se inclinan por los republicanos). El equilibrio de la identificación partidista inclinada entre los votantes de la Generación X ha sido relativamente constante en los últimos años.

Los votantes de Baby Boomer (nacidos entre 1946 y 1964) están divididos de manera casi equitativa (48% se identifican como o se inclinan por demócratas, 46% republicanos).

La Generación Silenciosa (nacida entre 1928 y 1945) es el único grupo generacional que tiene más adeptos republicanos e identificadores de votantes que votantes orientados a los demócratas. Alrededor de la mitad (52%) de los votantes de la Generación Silenciosa se identifican o se inclinan hacia el Partido Republicano, una proporción mayor que hace una década. El 43% se identifica o se inclina hacia el Partido Demócrata.

En las mujeres la brecha es más amplia, pues un 70% se considera demócrata y solo un 23% republicana siendo la explicación posible de tanta disparidad, la agenda del discurso opresivo y de victimización que ha calado hondo de igual manera que en los afroamericanos.

Ver Gráfica AQUÍ

El logro en educación superior se asocia cada vez más con la afiliación y la inclinación del Partido Demócrata. Al mismo tiempo, aquellos sin experiencia universitaria, una vez un grupo que se inclinó más por los demócratas que por los republicanos, se dividen aproximadamente en su orientación partidista. En 1994, el 39% de aquellos con un título universitario de cuatro años (sin experiencia de posgrado) se identificaron o se inclinaron hacia el Partido Demócrata y el 54% se asociaron con el Partido Republicano. En 2017, esas cifras se invirtieron exactamente.

Los números son categóricos al demostrar cómo el comunismo desde dentro en los EE.UU se ha ido abriendo paso entre las nuevas generaciones, las cuales ignoran la historia respecto al hecho irrefutable del fracaso en la práctica de la ideología comunista y su comprobada falta de libertad y opresión.

El partido demócrata ha sufrido una penetración profunda de la izquierda extremista que los ha llenado de contradicciones a lo largo del tiempo. El último gran demócrata fue Robert Kennedy, pero el partido e ideales que él representaba ya no existen, pues creía y defendía la igualdad de derechos para todos, siendo lo más evidente su lucha contra el racismo en la década de los años 60, cuando la discriminación racial era mucho más fuerte que hoy en día. Además que su discurso para erradicar la pobreza se basaba en el trabajo y la superación económica, no como una carga para el estado como hoy en día promueven los líderes demócratas.

La transformación radical del partido demócrata se ha consolidado mediante una agenda cuidadosamente planteada con financiamiento de las élites internas y externas que tienen como objetivo destruir los EE.UU. El pensamiento progresista que defienden los demócratas en la actualidad, es parte integral de la guerra comunista desde dentro en los EE.UU y va acorde con el objetivo # 15 establecido en el libro “El Comunista al Desnudo”.

Así se ha creado la estructura de poder completa con el objetivo de destruir los fundamentos de esta gran nación, con la complicidad de los grandes medios de prensa, las élites internas, externas, académicos marxistas y organizaciones como Antifa y Black Lives Matter que abiertamente declara como uno de sus objetivos lo siguiente:

“Interrumpimos el requisito del núcleo de estructura familiar prescrito por Occidente apoyándonos mutuamente como familias extendidas y “pueblos” que se cuidan colectivamente, especialmente a nuestros hijos, en la medida en que las madres, los padres y los niños se sientan cómodos”.

Por lo tanto, es evidente la necesidad urgente de evitar el giro hacia el comunismo haciendo conciencia en las nuevas generaciones de las enseñanzas de la historia respecto al comprobado fracaso de esta ideología. La guerra es ideológica y está vigente. Lo más duro y difícil será triunfar en esta guerra ideológica.

Que Dios bendiga a los EE.UU!

“El sonido del Shofar es sonoro, retumbante y diáfano.” 👂🎺 El que tenga oídos para oír que oiga!”

Alvaro Quintana Duarte.
Nicaragüense residente en EE.UU, Ingeniero Industrial con Maestría en Ciencias de Ingeniería y Administración de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y varios postgrados en Ingeniería y
Administración de Empresas
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El escrito completo en formato pdf está disponible en este enlace:

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