La famosa foto del guerrillero Pablo de Jesús “Baretta” Araúz, o el “Molotov Man” una farsa más de los medios.

La famosa foto del guerrillero Pablo de Jesús “Baretta” Araúz, o el “Molotov Man” una farsa más de los medios.

“EL MÍTICO GUERRILLERO SANDINISTA QUE POSÓ LA FOTO DE SUSAN MEISELAS”

Jueves, 23 de julio/2020 – Semanario Franco

Ésta crónica de su Semanario Franco relata la veracidad de uno de los símbolos de aquella guerra: la foto de un joven lanzando una bomba Molotov contra un cuartel de la GN en Estelí un 16 de julio del 79, en donde ya no habían enemigos que combatir, todo fue simulado, no hubo combate real a como se hizo creer a la opinión pública nacional e internacional. Pero esa singular fotografía de una secuencia de seis captados por la lente de la fotógrafa, fue el símbolo de la revolución. Una imagen histórica captada por la fotógrafa y documentalista estadounidense Susan Meiselas que dio la vuelta al mundo gracias a la transnacional embotelladora PEPSI por la gran popularidad que de está bebida gozaban los jóvenes combatientes sandinistas de la época.

Durante la guerra de liberación en 1979, el FSLN apoyado por la mayoría del pueblo nicaragüense y países amigos que odiaban al régimen de turno, dio pie a una de las luchas más sangrientas en Centroamérica contra el régimen del General de División y presidente Anastasio Somoza Debayle. El objetivo primordial, derrotarlo, ya que gobernaba ese país durante 40 años. El régimen somocista se defendía según informaciones oficialistas de un grupo de sediciosos armados apoyados y entrenados militarmente por el régimen cubano dirigido en su entonces por Fidel Castro Ruz, líder comunista de la revolución cubana.

Tras el inicio de las primeras revueltas militares entre sandinistas y somocistas arribaron a Nicaragua, cientos de periodistas extranjeros, que apoyaban a los guerrilleros sandinistas, entre ellos Susan Meiselas fotógrafa y documentalista norteamericana que simpatiza con la guerrilla sandinista.

 Meiselas viajó a la primera línea de fuego y se le vio captando imágenes en León y Estelí en donde sus fotografías impresionaron al mundo entero por lo explícito de las imágenes crudas y grotescas que pudo captar el potente lente de su cámara en las calles en donde se batían en sangrientas batallas los bandos en pugna.

Muchas fotografías fueron tomadas a ambos ejércitos durante la contienda. Esas y otras fotografías de la insurrección de 1979 fueron conocidas por todo el mundo y se lograron distribuir en casi todas las agencias de prensa que ella contactaba a través de los comités de solidaridad que apoyaban el movimiento armado nicaragüense. Estas fotografías no eran tan  pioneras, ya habían llegado al país decenas de fotógrafos y reporteros de televisión y de agencias de prensa que en 1978 y 1979 se sumaron a propagar en imágenes y nutridos reportajes del acontecer de la insurrección armada en Nicaragua.

“LA CLASICA FOTO POSADA”

Meiselas al viajar a Estelí y encontrar casi liberada la ciudad se encuentra un grupo de guerrilleros en descanso de la columna guerrillera “Facundo Picado” dirigidas por Elías Noguera y Tobías Gadea en una calle en donde se encontraban en una barricada de adoquines, a los que se acerca y amablemente les pide que si les puede tomar unas fotografías (que luego circularon a nivel internacional propagandizando la lucha sandinista), los jóvenes guerrilleros atendiendo su solicitud y observando que su lucha sería llevada a la prensa internacional y al mundo, acceden, y curiosamente un joven delgado, blanco, pelo rubio con su escapulario en el cuello y con un fusil FAL en sus manos, se perfila como su mejor protagonista.

Pablo de Jesús Aráuz Mairena, alias “Baretta”, es el joven selecionado por Meiselas, un joven que simpatizó talves con el gusto personal de ella por su atractivo físico, a lo que él amablemente corresponde educadamente como característica propia del típico hombre nicaragüense.

Se inicia la sesión de fotografías y Meiselas como profesional del lente dirige las tomas a realizar.

Las siguientes fotografías fueron tomadas por la fotógrafa y enviadas inmediatamente a sus amigos de prensa quienes las propagandizaron, pero la serie de fotos todas simuladas fueron captadas en el exterior por la transnacional embotelladora PEPSI que al observar con detenimiento una foto de esa serie, descubrieron que el cóctel Molotov que iba ser lanzada en el “supuesto” campo de batalla era una de sus botellas, lo que presuntamente agradó a su presidente ejecutivo y la popularizaron al mundo entero, lo que logró con ello un éxito en ventas.

A continuación la secuencia fotográfica  verdadera del lanzamiento del coctel Molotov simulado a supuestos enemigos en batalla.

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