DR. CLAUDIO SEQUEIRA GÓMEZ: DIRECTOR FUNDADOR DEL SILAIS DE BOACO

DR. CLAUDIO SEQUEIRA GÓMEZ: DIRECTOR FUNDADOR DEL SILAIS DE BOACO

Por María Nicaragua

No quiero ir al tema principal de este escrito, sin antes mencionar lo que ya es sabido por todo el mundo. El régimen Ortega-Murillo ha comprado muchas conciencias del personal del MINSA. En esta época de COVID-19, ha recurrido a sus títeres del área de salud para manipular y ocultar los verdaderos datos sobre los casos de contagio y fallecimientos a causa del COVID-19.

Sabemos que, desde abril 2018, algunos médicos han sido cómplices de la dictadura al negar asistencia a pacientes y dejarlos morir. Otros, para conservar sus puestos, se han callado en lugar de denunciar. Esos individuos no merecen llamarse médicos. El hecho de portar una gabacha blanca, un estetoscopio colgado al cuello, y un diploma colgado en la pared de su oficina, no los hace médicos. La verdadera vocación se demuestra practicando los códigos morales y éticos de la medicina sin dejar que el servilismo y el soborno se interpongan en la profesión.

Ejercer la profesión de médico es respetar la promesa solemne de servicio a la humanidad como lo menciona el juramento hipocrático. Hacerse médico, porque la profesión es prestigiosa no es tener vocación sino más bien, una búsqueda de notoriedad cuando te llaman “doctor”.

Pero, gracias a Dios, no todo está perdido y aún quedan muchos médicos independientes que le hacen honor al Juramento Hipocrático. Y, a pesar de las amenazas y el asedio, han querido poner su granito de arena según sus posibilidades. No todos son títeres de la dictadura, ni médicos de pacotilla ni serviles de un sistema en descomposición y fétido como es el MINSA.

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Lo expuesto anteriormente, es porque hoy, quiero hablarles del Dr. Claudio Sequeira Gómez, boaqueño de pura cepa y especialista en Epidemiologia y Salud Publica. Lo hago para refrescarle la memoria a la pandilla de anfibios sandinistas de mi pueblo, que han levantado una sucia campaña en su contra. El delito del doctor Claudio, fue haber publicado un video en las redes sociales, para dar recomendaciones y exhortar a la población a tomar sus propias medidas preventivas contra la pandemia. Al doctor Sequeira Gómez lo empujó el deber moral y ético de cumplir con lo que juró el día de su graduación: “Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad”, “Ejercer mi profesión dignamente y a conciencia”, “Hacer caso omiso de credos políticos y religiosos”, como indican los enunciados del juramento hipocrático.

El fanatismo entorpece tanto a los anuros del régimen, que cuando no tienen buenos argumentos, recurren a la estupidez y la vulgaridad para atacar la dignidad de las personas, pasando por alto las buenas acciones que realizan. Lo hacen para vengarse de todo aquel que se opone a la dictadura instaurada por la pareja de sátrapas, ególatras, narcisistas y asesinos Ortega-Murillo.

Es justo y necesario, destacar lo que el Dr. Claudio Sequeira logró bajo su administración para nuestro departamento en los años 90. Sus mismos ex empleados dan testimonio de que fue un buen Director, un buen jefe y un buen líder.

El Dr. Claudio Sequeira fue el director fundador del primer SILAIS de Boaco, (Sistemas Locales de Atención Integral en Salud), durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Promovió la descentralización del SILAIS de la V Región, Chontales. Luego descentralizó la gestión a los municipios del Departamento de Boaco.

Bajo su administración se obtuvieron los siguientes logros:

  • Formación de la red más grande de brigadistas de Salud y parteras de todo el país.
  • Construcción del banco biológico del SILAIS (cuarto frio donde se guardan las vacunas).
  • Impulsó casi el 90 % de la red vehicular que todavía tiene el MINSA en Boaco, incluyendo ambulancias.
  • Reconstrucción de los puestos de salud de las comarcas La Embajada y La Calamida, (Camoapa); San José de la Vega, El Paraíso, Yulá Sácal, Tierra Azul.
  • Construcción de los puestos de salud de las comarcas Santa Elisa, San Buenaventura y La Majada.
  • Rehabilitamiento de los centros de salud de los municipios de Teustepe, Santa Lucia y San José de los Remates.
  • Se generó la estrategia de la Casa materna.
  • El SILAIS de Boaco se destacó por la erradicación de la polio.
  • El doctor Claudio Sequeira Gómez, junto a su equipo, fueron los primeros en ponerse al frente de la campaña para combatir la epidemia del cólera, que golpeaba Nicaragua en los años 90’s. Boaco fue el primer departamento en erradicarlo. Esta acción les valió un premio internacional de parte de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud.
  • Bajo su gestión se obtuvo cooperación de Finlandia para los lisiados de guerra.
  • Los mejores indicadores sanitarios del país, así como la baja tasa de mortalidad materna infantil se lograron bajo su gestión.

Fue impulsor de los proyectos HOPE, en Boaco y FORSAP (Fortalecimiento de Salud de Atención Primaria), en Juigalpa.

El proyecto Hope era un proyecto de supervivencia infantil. Tenía como misión la capacitación de promotores de salud y parteras. La contraparte era el MINSA. Dicho proyecto tenía 2 fases de 4 años cada una, las cuales fueron completadas satisfactoriamente. El costo era de 6 millones de dólares en sus dos fases. Fue financiado por el gobierno de los Estados Unidos.

LAS INTERVENCIONES DE ESTE PROYECTO ERAN CINCO:

1- Infecciones Respiratorias Agudas. (IRA)
2- Inmunizaciones (vacunas)
3- Nutrición
4- Diarreas
5- Salud Materna

Esto demuestra que el área de salud estuvo bien servida en Boaco en los años 90, bajo la gestión del Dr. Claudio Sequeira Gómez, y no como lo que quieren hacer creer los fanáticos irracionales del orteguismo.

Quiero, además, recordar a los que lo atacan, que cuando el criminal Daniel Ortega asaltó el poder gracias al pacto con el otro delincuente Arnoldo Alemán, en 2006, la doctora Elizabeth Peña Soza (tía de la actual alcaldesa sandinista Karla Espinoza Peña), fue nombrada directora del SILAIS, y en menos de un año fue destituida por pertenecer al MRS. Fue remplazada por el Dr. Eduardo Reyes, “el Paisa” que a pesar de ser sapo no dio la talla. “El Paisa” también fue despedido y sustituido por el Lic. Manuel García, de Managua. A los 8 meses y 13 días, el Lic. Manuel García fue despedido y remplazado por una cuarta persona. Y los que estuvieron después, llegaron y partieron sin novedad.

A partir del 2006, el MINSA ha sido transformado en un órgano de propaganda del régimen. Las ambulancias que deben ser utilizadas para transportar pacientes son utilizadas para transportar fanáticos a las concentraciones de la dictadura. En ellas acarrean turbas, piedras y palos para agredir a manifestantes.

Un gobierno que se jacta de ser “cristiano, socialista y solidario” debería estar claro de que no existe ningún conflicto entre el juramento hipocrático y el mandamiento de Dios que nos invita a amar al prójimo. Por lo tanto, negar asistencia médica a opositores; o utilizar a sus adeptos en caminatas y aglomeraciones de todo tipo, en tiempo de pandemia, es igual a utilizar “kamikaze” para hacerse explotar en plena calle en medio de la gente. Y, eso, es en un crimen contra la humanidad que merece ser castigado con todo el rigor de la justicia.

Para concluir, como ipegüe, aquí les dejo el texto del Juramento Hipocrático – que todo médico debería respetar y honorar – para que lo mediten los títeres del régimen dictatorial.

EL JURAMENTO HIPOCRÁTICO

La “Declaración de Ginebra” fue adoptada por la Asociación Médica Mundial (AMM) en 1948 y ha sido revisada y enmendada en diferentes ocasiones (1968, 1983, 1994, 2005, 2006 y 2017). Éste es el texto aprobado en octubre de 2017, en Chicago.

Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad; Otorgar a mis maestros el respeto y la gratitud que merecen;
Ejercer mi profesión dignamente y a conciencia;
Velar solícitamente, y, ante todo, por la salud de mi paciente;
Guardar y respetar el secreto profesional;
Mantener incólume, por todos los medios a mi alcance, el honor y las
nobles tradiciones de la profesión médica;
Considerar como hermanos a mis colegas;
Hacer caso omiso de credos políticos y religiosos,
nacionalidades, razas, rangos sociales y económicos, evitando que se
interpongan entre mis servicios profesionales y mi paciente;
Mantener sumo respeto por la vida humana, desde el momento mismo de la concepción; y no utilizar -ni incluso por amenaza- mis conocimientos
médicos para contravenir las leyes de la humanidad.
HAGO ESTA PROMESA solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor”.

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