Las mujeres fatales de la revolución sandinista

Las mujeres fatales de la revolución sandinista

Nora Astorga

¿Qué tienen en común Maritza Castillo y Nora Astorga de Jenkins?

Por María Nicaragua

La seducción, ha sido el arma que algunas mujeres del FSLN han utilizado para alcanzar sus objetivos, ya sea de protagonismo y poder, o por intereses bélicos e ideológicos. En algunos casos, ha resultado letal para los hombres que han caído rendidos ante sus “encantos”. Han pasado de ser: abogadas; enfermeras, periodistas o sociólogas, para convertirse en verdugos. Nora Astorga y Maritza Castillo, jugaron a la “mujer fatal” y a la “hija pródiga”, respectivamente, por “amor a la revolución”. A Nora Astorga se le conoció como la “puta asesina” y a Maritza Castillo como “la puta de la Seguridad del Estado”. Aquí sus historias:

Nora Astorga

Nora Astorga en sus tiempo de guerrillera.

Nora Astorga de Jenkins, se integra al FSLN 1969. Tenía doble vida: el activismo revolucionario en la clandestinidad, y, paralelamente, su vida profesional como cualquier otro ciudadano.

En 1978, tenía 29 años de edad, y trabajaba como abogada para la empresa de construcción Asovip, en la que militares y gente allegada al dictador Anastasio Somoza Debayle, tenían intereses. Allí, conoció al general Reynaldo Pérez Vega que además de temido, tenía fama de conquistador y mujeriego. Pérez Vega se volvió loco por ella y la seguía por todas partes. Él ignoraba que ella era miembro del FSLN, y que había un plan de secuestro para intercambiarlo por prisioneros sandinistas.

La operación había sido preparada durante siete meses. Habían observado los desplazamientos; comportamientos, costumbres y particularmente, su debilidad por las mujeres.

Un 8 de marzo de 1978, coincidiendo con el día internacional de la mujer, Nora Astorga acepta tener una relación íntima con él. De esta manera es como se encuentran los dos en la cama, en la casa de la guerrillera.

El plan era que, Nora Astorga esperaría a que el general se quitara el uniforme, que comenzara a besarla y acariciarla, para dejar caer un vaso al suelo. Esa sería la señal para que tres guerrilleros que estaban escondidos en un closet, salieran y se lanzaran sobre el militar. Después de golpearlo salvajemente, le cortaron la garganta con una navaja. La versión del régimen somocista fue que, Nora Astorga le había puesto un sedante en una bebida antes de ser asesinado por los comandos.

Nora Astorga y sus tres cómplices huyeron, dejando el cuerpo de Pérez Vega tendido sobre la cama, cubierto con la bandera del FSLN. La dantesca escena fue descubierta por una empleada de la casa, según las versiones oficiales del somocismo.

“No fue un asesinato, apenas un acto de justicia revolucionaria” (Nora Astorga)

Nora Astorga reivindica el asesinato del general Reynaldo Pérez Vega:

Hermanos nicaragüenses:

Declaro con orgullo revolucionario mi militancia en la organización de vanguardia del Pueblo de Nicaragua, el FRENTE SANDINISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL (F.S.L.N).

Quiero hacer constar que participé en el operativo de ajusticiamiento del esbirro General Reynaldo Pérez Vega G. N. del Ejercito de Anastasio Somoza H., en mi carácter personal, como militante disciplinado y consciente de mis obligaciones y compromisos revolucionarios sujeto a la disciplina y lineamientos de nuestra organización. Ningún miembro de mi familia, padres, hermanos, hermanas, amigos, asociaciones civiles, empresariales, y/o de cualquier otra índole, tuvo ni conocimiento ni participación activa de ninguna índole en el planteamiento, desarrollo y ejecución del plan de acción.

Este operativo político-militar de justicia revolucionaria fue aprobado, planeado y ejecutado por la dirección nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional (F.S.L.N), entre cuyos miembros se encuentran los compañeros DANIEL ORTEGA, VÍCTOR MANUEL TIRADO LÓPEZ y HENRY RUIZ, a través de la Unidad de Combate CAMILO ORTEGA y sus escuadras ARNOLDO QUANT y MOISÉS RIVERA habiéndose dado las órdenes sobre el plan a seguir hace algunos meses, procediéndose a investigar la vida, costumbres, usos y debilidades del mencionado señor y cuando todo estuvo preparado, mi casa fue escogida como sitio adecuado por sus condiciones para el ajusticiamiento.

Después de ejecutada la acción justiciera me integré a mis compañeros del Frente Norte a seguir luchando por la liberación de nuestros hermanos nicaragüenses.

Hago por este medio un llamado a todo el pueblo de Nicaragua a participar activamente en el proceso de insurrección popular y a la integración de un frente de lucha antisomocista para el derrocamiento de la dictadura que por tantos años nos han mantenido oprimidos, explotados y violentados y encarcelados, logrando la democratización de nuestro país.

Firma: Nora Astorga de Yenkins

Sello: del Frente Sandinista de Liberación” (Tomada de CEDEMA.ORG)

El General Reynaldo Pérez Vega una vez asesinado fue envuelto con la
bandera sandinista por los aliados de Nora Astorga en el asesinato del General.

Cuando los sandinistas tomaron el poder en julio de 1979, Nora Astoga fue nombrada vice ministro de Justicia y supervisa el proceso que se les hizo a 7 500 miembros de la Guardia Nacional.

En 1984, fue nombrada embajadora de Nicaragua en los Estados Unidos, pero su nombramiento fue rechazado por el presidente Ronald Reagan, argumentando su participación directa en la muerte del general Reynaldo Pérez Vega que, además, era un agente de la CIA.

En marzo de 1986 fue nombrada representante ante Las Naciones Unidas.

No sé si fue una ironía de la vida, pero 10 años después de aquel sangriento 8 de marzo de 1978, día internacional de la mujer – en el que asesina al general somocista – Nora Astorga muere de cáncer, el 14 de febrero de 1988, día de los enamorados. Así termina la vida de la mujer “fatal” que puso su feminidad y la seducción al servicio de la revolución sandinista.

Maritza Castillo

Maritza Castillo

Maritza Castillo Mendieta, se integró al FSLN en 1973. Fue casada con el cantautor Carlos Mejía Godoy con quien tuvo un hijo. Fue agente de la sección F-4, de la nefasta Seguridad del Estado dirigida por el esbirro Lenin Cerna.

En 1982, siguiendo al pie de la letra un montaje que el sandinismo había planificado para atacar a la Iglesia Católica; se hizo pasar por la “hija pródiga” que buscaba refugio espiritual en la Iglesia. Se presentó a la parroquia San Miguel Arcángel de Managua, donde era párroco el padre Bismarck Carballo; director de Radio Católica de Nicaragua y vocero de la Curia Arzobispal. Se integró a un grupo de catequistas de la parroquia. Poco a poco, entabló una relación cercana con el padre Carballo.

El 12 de agosto de 1982, Maritza Castillo llamó al padre para invitarlo a almorzar con ella en su casa. Le dijo que estaba pasando por una gran crisis emocional, porque su marido la había abandonado a ella y a sus dos hijos y que había intentado suicidarse. El sacerdote cae en la trampa y acude a la cita. Mientras estaban los dos almorzando, aparece un agente de la seguridad del Estado, vestido de civil, y con una pistola lo obliga a desnudarse.

El Sacerdote Bismarck Carballo fotografiado desnudo por la Seguridad del Estado de Lenin Cerna

El plan era que la mujer debía desnudarse también. Los agentes de la seguridad del Estado los fotografiaron a ambos en la cama. Después, publicaron las fotografías en los periódicos oficialistas Barricada y El Nuevo Diario. La noticia decía que el marido de Maritza los había encontrado en la cama y por celos, había golpeado al padre.

“Bueno, hay que recordar que fui obligado a quitarme la ropa y logré forcejear con este señor que llegó a agredirme violentamente. Tenía una pistola en la mano, realizó disparos. Estando en la puerta de la casa, llegó una patrulla y un grupo de personas que participaban en una marcha, pero, en ese momento yo luchaba porque no estaba consciente de lo que se me venía encima; estaba desnudo, sangrando, y la policía, en vez de protegerme y vestirme, me sacó arrastrándome hacia el vehículo donde estaban ellos, frente a las cámaras de periodistas conocidos, porque yo trabajaba con los medios, conocía a los periodistas que estaban allí”. (padre Bismarck Carballo, La Prensa, 13 de agosto 2001)

Bismarck Carballo

Uno de los que participó en el complot contra Carballo, el ex teniente Alvaro Baldizón Avilés, desertó del Ministerio del Interior y se fue a los Estados Unidos. Reveló que la operación había sido planificada y ejecutada por los órganos de la Seguridad del Estado, dirigidos por Tomás Borge y Lenín Cerna.

Poco tiempo despúes, Alvaro Baldizón muere en circunstancias extrañas, en Los Ángeles. Se sospecha que la Seguridad del Estado se encargó de pasarle la cuenta por traidor. ¿Habría participado Maritza Castillo en esa nueva acción revolucionaria?

Maritza Castillo, también se fue a vivir donde los “yankees enemigos de la humanidad”. Actualmente, vive en Miami.

Durante muchos años no se supo nada de ella hasta que, durante los sucesos de abril 2018, apareció defendiendo al sandinismo, en videos que ella misma subía a su página Facebook. En los diferentes videos que publicaba, decía cosas como estas: “Estoy dispuesta a todo para derrotar a los golpistas y salvar la revolución. Si tuviera que volver a “pescar” a algún curita, lo volvería a hacer. También dijo una vez: ¡Silvio Báez, vamos por vos!”. Es una mujer malvada, de sentimientos negros. Parece desquiciada. Es excéntrica y tiene comportamientos de una alcohólica. A mí no me consta, pero, personas que la conocen dicen que se droga.

One thought on “Las mujeres fatales de la revolución sandinista

  1. Conocí de estos hechos noticiosos deplorables con estas dos protagonistas en su momento, En el primer caso vimos ya la rápida justicia Divina; en el segundo caso se le metieron a Dios en su patio,con uno de sus mejores Gallos, Dios tarda pero su justicia llega porque el no vive en el tiempo, el todo lo ve en presente.

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