No es compatible ser cristiano y socialista

No es compatible ser cristiano y socialista

El socialismo marxista ve la religión como un impedimento para el desarrollo social porque la religión enseña a creer y a adorar a un ser superior inmaterial; pero algo que el socialismo hace cuando toma el poder, es enseñar a las masas a glorificar a un líder como si se tratara de Dios mismo. Pregona la liberación del hombre, pero lo esclaviza con la alienación ideológica. Una vez en el poder, los socialistas se convierten en la nueva clase dominante que remplaza a la «burguesía».


La ideología socialista-marxista no busca el bien común. La «Justicia social» del socialismo- marxista no es más que injusticia. No existe la tal «igualdad» que predican. La «redistribución de bienes» se hace entre los líderes y su cúpula.


El socialismo es un sistema manipulador, represivo, injusto e inhumano. ¿Cómo puede haber justicia cuando pillan los bienes de los ricos para vivir como ellos en castillos, palacios, mansiones y viajar en Jet privado, mientras los pobres siguen igual de pobres? ¿Cómo puede llamarse Justicia Social una doctrina que ha cometido exterminio político, ideológico y religioso? La vida es dada por Dios. Él es Señor de la vida y la muerte. Por lo tanto, nadie tiene derecho a poner término a una vida humana.


La palabra de Dios dice: «no matarás», (Éxodo 20:13). El odio, la violencia y la falta de respeto a la vida humana, fomentadas por las ideologías anti vida, han transgredido este mandamiento. El mandamiento de no matar comprende también, proteger y preservar la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural.


Hágase la pregunta, respetado lector; después de leer hasta el final este escrito, ¿es posible ser socialista y cristiano a la vez?

Por María Nicaragua

¿Por qué el cristianismo es incompatible con el socialismo?

Las pautas de este escrito me las ha dado, principalmente, la palabra de Dios. Pero también, para hilar lo que les comparto, he recurrido a diferentes fuentes: libros de historia y documentales sobre las atrocidades del socialismo marxista en el mundo. También, he tomado como referencia la Encíclica Rerum novarum (De los cambios políticos), que es la primera encíclica social de la Iglesia católica, promulgada por el papa León XIII, el viernes 15 de mayo de 1891.

La apología izquierdista ha creado el mito de que el nazi-fascismo y el socialismo son diametralmente opuestos. Pero, las pruebas irrefutables demuestran que entre ambas doctrinas existe un estrecho vínculo. El lazo que une al nazi-fascismo con el socialismo, es principalmente, el origen ideológico: Marx y Engels, y obviamente, la doctrina atea, dialéctica, socialista y totalitaria.

Adoctrinamiento:

Sólo basta leer el capítulo 2 de El Manifiesto Comunista para darse cuenta que la ideología marxista decreta la abolición de la familia, porque la familia es, para el marxismo, un concepto burgués. Y dice que «al caer la burguesía, cae la familia». El comunismo o socialismo marxista sostiene que es necesario «liberar» a los niños del yugo de sus padres. En el cristianismo defendemos a la familia porque es el plan de amor de Dios para la humanidad, y la base de una sociedad equilibrada.

En el pasado y en la actualidad, el socialismo se ha entrometido en la vida familiar. Han remplazado la educación en el seno de la familia por el adoctrinamiento ideológico en las escuelas primarias, secundarias y guarderías. Se les enseña a adorar a los líderes como si se tratara de seres divinos. ¿Les parece familiar? Los videos y fotos que circulan en las redes sociales, nos muestran claramente lo que ocurre en las escuelas, institutos y pre-escolares públicos en nuestro país, donde se les enseña a los estudiantes a repetir como loros: «gracias al comandante Daniel y a la compañera Rosario». Como si la educación fuera un regalo y no una obligación del Estado.

La pareja diabólica Ortega-Murillo, ha copiado muy bien el método del «camarada» Mao Zedong que obligaba a la niñez y a la juventud a repetir: «gracias a Mao por todo lo que somos» o, «¡Mao es la alegría de la revolución, el que se opone a él es nuestro enemigo!».

Actualmente, el cristianismo va en aumento en China, por lo cual, el gobierno chino ha mandando a poner pancartas en las escuelas que dicen: «No creas en la religión, no propagues la religión».

Exterminio político, ideológico y religioso:

Según los estudios hechos por el Centro Nacional para la Investigación Científica, la institución científica más importante y seria de Francia; la ideología socialista-marxista ha causado más de 120 millones de muertos en 34 países del mundo. En la lista de esos países están Cuba, Venezuela y Nicaragua. Tales atrocidades han sido muy bien documentadas por historiadores, científicos, organismos éticos y de Derechos Humanos.

A manera de ejemplo, me limitaré a enumerar los países donde el socialismo marxista ha cometido más cantidad de muertes políticas, ideológicas y religiosas:

China: 82 millones, Rusia: 21 millones, Corea del Norte: 4.6 millones, Vietnam: 3.8 millones, Camboya: 2.4 millones, Afganistán: 1.5 millones, Yugoslavia: 1.2 millones, Alemania: 815.000 muertos

En Rusia, el marxismo-leninismo, asesinó a 5.000 sacerdotes, religiosos, monjas y diáconos. Algunos lograron sobrevivir, pero tuvieron que huir a otros países o internarse en lo más profundo de las zonas rurales y cambiar sus identidades. En Rusia existían 55.173 iglesias, 29.593 capillas, 550 monasterios y 475 conventos. Con la llegada del comunismo la mayoría fueron saqueados y destruidos.

El comunismo internacional ha utilizado los métodos más crueles y sádicos de tortura, que se pueda imaginar. En el exterminio de esos 120 millones de seres humanos utilizaron métodos como: fusilamiento, mutilación, ahorcamiento, decapitación, estrangulación, degollamiento, castración, incineración, arrojados al mar, quemados en calderas de brea caliente, envenenamientos, extracción de la piel cuando aún estaban vivos, etc. La hambruna también fue utilizada como método de exterminio por el comunismo.

El Aborto y la eutanasia son otras maneras de matar seres humanos.

El socialismo, en su sistema de valores tiene una concepción materialista de la dignidad del ser humano que no es la misma que tiene el cristianismo. Para el socialismo marxista, el feto no es considerado como una persona con derechos.

Por tal razón, el socialismo marxista considera la religión como un obstáculo para el «progreso» de la sociedad. La religión católica, en particular, ha sido atacada ferozmente por oponerse a los proyectos de ley que promueven la eutanasia, y el aborto. Es allí donde radica la incompatibilidad del socialismo con el evangelio, en que no se respeta la integridad del ser humano desde su concepción hasta el fin de su vida natural.

¿Socialismo y doctrina social de la Iglesia son la misma cosa?

La respuesta contundente es NO. No son la misma cosa. La Doctrina social de la Iglesia no es socialismo. Muchos se dejan deslumbrar por los valores positivos que tiene el socialismo en lo que respecta a la justicia social. Es ahí donde muchos cristianos incautos y mal informados caen en la trampa y dicen: «el socialismo no es malo porque tiene valores derivados del cristianismo».

Cuando el socialismo-marxista quita a los ricos sus bienes, no es para dar con amor a los pobres. El socialismo despoja a los ricos por rencor, y por envidia del bien obtenido como resultado de un trabajo. Ese bien obtenido es la propiedad privada.

La diferencia entre Socialismo y Doctrina Social de la Iglesia es que, la DSI, promueve un «humanismo integral y solidario». Proclama la liberación del hombre en toda su dimensión, tanto espiritual, para liberarse del pecado, como material para liberarse de la opresión de sistemas y estructuras ideológicas que violan su dignidad. Por lo tanto, «la persona humana no puede y no debe ser instrumentalizada por las estructuras sociales, económicas y políticas».

La justicia social, es una expresión utilizada por los políticos e intelectuales de izquierda, para hablar de bienes y derechos ideológicos y materiales. Pero, la Iglesia Católica ha sido la primera en promover la Justicia Social como un valor cristiano que engloba la dimensión espiritual y material del hombre creado a imagen y semejanza de Dios.

Lo que nos dice la Iglesia Católica «la Iglesia de Dios vivo columna y fundamento de la verdad» (1Timoteo: 3,15)

A continuación, algunos extractos de la Encíclica Rerum Novarum del papa León XIII sobre el socialismo:

«Aunque los socialistas, abusando del mismo Evangelio para engañar más fácilmente a incautos, acostumbran a forzarlo adaptándolo a sus intenciones, con todo hay tan grande diferencia entre sus perversos dogmas y la purísima doctrina de Cristo, que no puede ser mayor. Porque ¿qué participación puede haber de la justicia con la iniquidad, o qué consorcio de la luz con las tinieblas? 2 Corintios: 6,14. Ellos seguramente no cesan de vociferar, como hemos insinuado, que
todos los hombres son entre sí por naturaleza iguales; y, por lo tanto, sostienen que ni se debe honor y reverencia a la majestad, ni a las leyes, a no ser acaso a las sancionadas por ellos a su arbitrio». (Papa León XIII)

El Socialismo ha azuzado el odio de los pobres hacia los ricos. La Iglesia Católica «apoyada sobre los preceptos de la ley divina y natural» enseña y promueve el respecto al derecho de propiedad, y el respeto de los bienes ajenos que son «necesarios o útiles en la vida», mientras, el socialismo con sus doctrinas comunistas hipócritas, presenta el derecho de propiedad como invención humana. La Iglesia seguirá denunciando a los que se enriquecen con bienes mal habidos «No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.» (Éxodo 20:17).

De igual manera, seguirá denunciando a los ricos que explotan a sus trabajadores; porque Dios es claro cuando nos dice: «amarás a tu prójimo como a ti mismo». (Mateo 22:39) La Justicia Social de la Iglesia nos pide cuidar a los «hermanos más pequeños». (Mateo 25:40)

Por otro lado, la Iglesia proclama que el derecho a la propiedad «se mantenga intacto e inviolado en las manos de quien lo posee, porque sabe que el robo y la rapiña han sido condenados en la ley natural por Dios, autor y guardián de todo derecho; hasta tal punto, que no es licito ni aún desear los bienes ajenos, y que los ladrones, lo mismo que los adúlteros y los adoradores de los ídolos, están excluidos del reino de los cielos». 1Corintios: 6,10 (Papa León XIII)

Fin de los extractos de la Encíclica.

Entonces, ¿Cuál debe ser nuestra posición como cristianos?

No podemos defender un ideal equivocado porque eso sería negar y vender al Hijo de Dios. Callar ante las cosas que carecen de moral y de ética, es traicionar a Jesús.

En conclusión, los cristianos no podemos avalar ideologías que:

  1. No respetan la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.
  2. Que desvirtúan el carácter sagrado del matrimonio y de la familia.
  3. Que restringen y manipulan, para su propia conveniencia, las creencias religiosas del pueblo.
  4. Que provocan el embrutecimiento del ser humano a través del adoctrinamiento, el fanatismo y el radicalismo, poniendo en peligro la libertad de expresión y los Derechos Humanos.
  5. Que no respetan la propiedad privada.
  6. Que ejercen el control de los medios de comunicación con el fin de concentrar la propaganda alrededor de un caudillo, una ideología o un partido en particular.
  7. En fin, no podemos aceptar proyectos y leyes de gobiernos autoritarios, dictatoriales y totalitarios que violan los Derechos Humanos.

Por todo lo que acabo de mencionar, mi convicción es que el socialismo-marxista, aunque se denomine «progresista», «renovado», o «transfigurado», no es compatible con el cristianismo. Es incoherente que un cristiano comulgue con ideologías destructoras y anti vida que arrastran a la sociedad hacia el relativismo y el materialismo ateo.

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