Ricardo Zambrana, Nicaragua: Mi Desilusión con el FSLN

“La evidencia que culpa al régimen de Ortega-Murillo por la masacre, la tortura, la injusticia y la represión es abrumadora y todos lo saben”.

Foto: Carlos Herrera / Niu

Esta publicación apareció el día 27 de Julio en el diario digital Havana Times, escrita por Ricardo Zambrana (Confidencial) y traducida al castellano usando Google Translate.

Havana Times Dejé de votar por el FSLN en 2004. Tenía 20 años. Quien lea esto puede criticarme tanto como quiera por no haberse dado cuenta antes del tipo de organización que era. Pero dado que este país es mucho más complejo que simplemente blanco y negro, que bueno y malo, deberíamos reflexionar un poco sobre por qué los nicaragüenses somos como somos cuando se trata de decidir quién nos gobernará.

Arnoldo Alemán ganó las elecciones en 1996 con el 51% de los votos. Eso se traduce en 897,000 personas que no se dieron cuenta de que Arnoldo instalaría una administración corrupta y en descomposición y pondría en práctica el pacto que terminó consagrando una nueva dictadura en nuestro país. Podría criticar a quienes votaron por él, ya que nuestros votos nos hacen directamente responsables. Pero está claro que la mayoría de los que votaron por él no imaginaron que todo esto sucedería.

¿Significa que votar por él fue un error? Es dificil saberlo. Si en 1979 no hubiéramos derrocado a Somoza, ¿estaríamos mejor? Eso es aún más difícil de calcular. La retrospectiva solo funciona a la inversa. Qué bueno sería retroceder en el tiempo y corregir todo lo que hicimos mal.

Pero eso no se puede hacer. En Nicaragua somos expertos en aprender a través de malas experiencias, incluso si eso significa repetir el mismo error varias veces. Algunos abrieron los ojos más tarde que yo, otros antes. Lo que importa es que los abrieron. Nunca se me ocurriría criticar o burlarme de aquellos que creían en el FSLN y que ya no lo hacen. O en somocismo. O en Arnoldo o en cualquiera. Todo ser humano en la Tierra ha sido engañado y manipulado más de una vez.

Una mujer nicaragüense es arrestada por la policía antidisturbios durante una protesta el 14 de octubre de 2018 CRÉDITO: INTI OCON / AFP

Todos hemos sido ciegos a muchas cosas en la vida: en política, en religión, en el trabajo, incluso en el amor. Todos cometemos graves errores de juicio que afectan a otros y / o a nosotros mismos. Pero no es cualquiera quien admite su error. El que, después de ver la realidad, decide aceptarla y abrazarla, sin importar cuánto duela o cause vergüenza.

Estoy convencido de que muchos de los que no han abierto los ojos son muy claros acerca de la forma grotesca y violenta en que ha funcionado este gobierno, especialmente recientemente. Pero están tan apegados a ese romanticismo revolucionario, a esa idea de que están del lado del bien y nunca estarían del lado del mal, que se niegan a admitir que están defendiendo un régimen genocida. Y así se aferran desesperadamente a la narrativa ridícula de un intento de golpe de estado, la participación de los gringos, la CIA, el terrorismo, etc.

Foto: Carlos Herrera / Niu

Prefieren pensar que aquellos capaces de mentir, engañar, inventar noticias falsas para culpar a personas inocentes, son los otros. Que los que son capaces de secuestrar y torturar son los demás. Que quienes venden su ideología y se dejan manipular son los otros. Y lo peor de todo, que aquellos que están enfermos de poder son los que esperan “obtenerlo”, en lugar de los que matan personas para mantener su poder.

Lea la versión original en INGLÉS en Havana Times haciendo click en este enlace.

Estas personas, muchas de ellas amigos o familiares suyos, tienen miedo. Pero no es el mismo miedo que tenemos de salir con una bandera y terminar en prisión. O que la policía venga a buscarte a tu casa y te dispare frente a tu madre. No. Su temor es darse cuenta de que toda su idolatría se basa en una mentira cruel.

Caricatura de Pedro Molina

Que todos estos discursos ridículos y pseudocristianos hechos por el Vicedictador son pura basura destinada a manipular a aquellos que no cuestionarán, que no tendrán más remedio que seguir creyendo. Tienen miedo de reconocer que son como los millones de seguidores de cada dictador despiadado de la historia. Y que han sido cómplices (algunos más que otros) de algo terrible contra su propia gente.

Sin duda, son responsables del candidato por el que votaron, el que siguen defendiendo. Sin lugar a dudas, tarde o temprano, como me sucedió a mí, se darán cuenta de que fueron engañados y que Nicaragua merece mucho mejor. Puede ser que ya lo hayan visto y se hayan dado cuenta. Porque, por supuesto, la evidencia que culpa al régimen de Ortega-Murillo por la masacre, la tortura, la injusticia y la represión es abrumadora y todos lo saben ”. Lo vieron, pero decidieron ignorarlo y seguir creyendo en su propia versión cómoda de los hechos.

Por eso digo que abrir los ojos es fácil, pero lo más difícil e importante es mantenerlos abiertos.

Ricardo Zambrana

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.