“Manuel Fuerte, Horacio Bonilla, y Arnulfo Rocha no tienen competencia en las celebraciones de nuestro pueblo…” Camoapa

Carta abierta al pueblo de Camoapa. No a las fiestas patronales. Si a las actividades religiosas y espirituales.

Celebración del Patrono de Camoapa San Francisco de Asis

Escrito por Raul Nicaragua

7/29/2019

Buenas tardes hermanos y hermanas, paz en el señor que San Francisco nuestro Santo Patrono ilumine a Nicaragua. 

Se que anoche se reunió el comité de fiestas patronales, la Iglesia, miembros del gobierno y otros sectores de la población.  
En este contexto, lo que haces puede ser el único sermón que algunas personas escuchen hoy. Los actos valen más que las palabras, según esta frase de San Francisco de Asís.

Decía San Francisco que “la verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos”.

No podemos decir que estamos del lado del pueblo oprimido, criminalizado, torturado, mancillado…muchos de sus hijas e hijos asesinados. Sin darnos cuentas estamos a un paso de volvernos cómplices de una dictadura que se sostiene en el poder de las armas.

San Francisco dice que “la tentación vencida es, en cierto modo, el anillo con el que el Señor predica”. Una sentencia para hacernos reflexionar, no caigamos en la tentación de los caballos, de las fiestas, de los bailes, de los toros. No se debe ni se puede celebrar sobre el llanto de los oprimidos y la sangre derramada. 

Camoapa no puede celebrar mientras en otros municipios continúan los asesinatos selectivos contra campesinos y secuestran de 10 a 12 personas cada día.

Hípico Camoapa

Manuel Fuerte, Horacio Bonilla, y Arnulfo Rocha no tienen competencia en las celebraciones de nuestro pueblo. Lo cómplices de los asesinos y acusados de cometer crímenes de lesa humanidad, no tienen el derecho de otorgarse la potestad de intervenir en las decisiones de nuestros pueblos, a como lo hicieron en el simulacro de la feria Hatofer 2019 donde en vez de exhibir ganado exhibieron cactus.
Si quieren fiestas contraten a los chicheros y hagan su actividad en sus casas. Alquilen de nuevo los caballos y se los dan a la policía para que los monten como lo hicieron en Boaco…pero no lleguen a imponer a Camoapa.

El pueblo de Camoapa tiene el derecho a decidir. Si los orteguistas quieren fiestas que organicen sus simulacros. Que sigan haciendo el ridículo como lo hicieron el año pasado con el supuesto hípico y demás actividades. Al final es el pueblo consciente quien tiene la última palabra. 

Yo conozco a cada miembro del comité de fiesta y de nuestro gobierno municipal, al igual que conozco a nuestros verdugos. No tengamos miedo y hagamos nuestro mejor esfuerzo para construir un verdadero Estado de derecho. 

Si ustedes celebran las fiestas patronales están naturalizando la supuesta normalidad que nos quieren vender, mientras vivimos en un Estado de sitio y secuestrados en nuestra propia nación. 
Muchos hemos perdido familias, nos han separado de nuestros seres queridos, nos han asesinado a familiares y amigos. Hemos tenido que abandonar nuestro hogar para salvaguardar la vida. Pero seguimos trabajando para alcanzar la libertad plena que siempre hemos soñado.

No pueden argumentar que las fiestas deben realizarse para construir la plaza de toros. Llevamos 50 años con ese discurso y ya ven como los dos gobiernos anteriores han malversado los recursos del pueblo. Si hemos esperado 50 años podemos esperar más.
No se puede argumentar que si “no hacemos las fiestas otros la arán” pues dejen que hagan el ridículo, esa es su afición por naturaleza. No caigan en el juego. 

No se debe celebrar sobre el dolor, el llanto y la sangre derramada de nuestros hermanos. Para quienes argumentan que hay que separar las fiestas de la política. No se debe olvidar que la crisis más allá de un conflicto “sociopolítico” es por crímenes de lesa humanidad. No se puede desvincular nuestras fiestas de nuestro contexto político, al menos que sean las fiestas de la Luna o Júpiter. 

La celebración de las fiestas patronales es aceptar un sistema político terrorista, criminal, es naturalizar los crímenes de lesa humanidad. Es olvidar la raíz del problema. 

No podemos vivir bajo las sombras de una dictadura que reprime, secuestra y asesina a su pueblo. Una dictadura que comete delitos de lesa humanidad. Una forma de decirle no al régimen es celebrando nuestras fiestas pero desde una visión espiritual. La novena, el tope, las misas y las procesiones.

Dirán que hablo porque me encuentro en el exilio, pero les recuerdo que fui el primero o de los primeros en alzar mi voz contra el régimen. Fui de los primeros en denunciar todos los actos de corrupción develados a nivel municipal y nacional la corrupción, mis acciones son el resultado de mi exilio y casi me cuesta la vida.

No me arrepiento de nada, porque se que estamos del lado correcto de la historia. No importa lo que hagan los espíritus malignos y falsos. Lo importante es lo que nosotros podamos hacer. Por mi parte, estoy dispuesto a sufrir con mucho gusto lo que hoy vivo por hacer lo correcto.

Sin entrar a detalles, decir que la lucha no está perdida. El golpe final está cerca y será definitivo. El sol de la libertad volverá a brillar.
Hermanos prediquemos con nuestras obras. Las acciones hablan por nosotros de forma clara y transparente. Toda la oscuridad en el mundo no puede apagar la luz de nuestra vela, somos un ejemplo de resistencia pacifica. Digamos no a las fiestas patronales, si a las actividades religiosas.
Luchemos por alcanzar la serenidad de aceptar las cosas inevitables, el valor de cambiar las cosas que podamos y la sabiduría para poder distinguir unas de otras. Una máxima para aplicar a nuestra vida diaria. Todos unidos podemos lograr los cambios que deseamos.

No podemos aceptar la violación y manipulación de la constitución política de Nicaragua y de los derechos humanos de las familias nicaragüenses, el terrorismo desarrollado por policías y paramilitares, la coerción a empleados públicos. No podemos aceptar el uso económico y material de los recursos del estado en favor del régimen para asesinar a nuestro pueblo.

Antes de pensar en celebrar debemos de unir esfuerzos para condenar y despreciar la acción inhumana de: diputados, médicos, policías, magistrados de la corte suprema de justicia, poder electoral, ministerio de educación, partidos políticos y demás entidades que se han prestado y han accionado de forma material y en complicidad con la pareja genocida (Ortega Murillo), para adoctrinar, someter y asesinar a nuestros hermanos.

Lamento haber sido extenso. Abrazos en la distancia.

Siga a Raul Nicaragua en Facebook/RaulNicaragua

Raul Martínez Marin Periodista de la ciudad
de Camoapa departamento de Boaco, exiliado en Costa Rica.

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.