La gran estafa del FSLN: Parte de la historia de la libreta de racionamiento en Boaco.

“Productos básicos que estaban consignados en la tarjeta de racionamiento: aceite, sal, azúcar negra, frijoles, maíz, arroz, sorgo y jabón.”

Uno por persona.

Escrito por Maria Nicaragua

El 17 de julio, es llamado por el sandinismo “día de la Alegría nacional” porque celebran el día en que el dictador Anastasio Somoza abandonó el poder y partió hacia Miami en su avión privado con su cúpula. Ese día comenzó la fiesta para los comandantes y para los seguidores del FSLN, pero no para el pueblo honrado y trabajador, pues entrábamos en la era más nefasta y sangrienta de nuestra historia.

Hay acontecimientos que quisiéramos olvidar porque abren heridas profundas en nuestro corazón o en la memoria colectiva. Pero en Nicaragua, nadie tendría que olvidar la fatídica fecha del 19 de Julio de 1979, día en el que el FSLN cometió la más grande estafa contra el pueblo nicaragüense. Se dice que recordar es volver a vivir, pero creo que los nicaragüenses con cinco dedos de frente no quisiéramos volver al pasado de la era marxista en Nicaragua. Los errores del pasado tendrían que ayudarnos a hacer un esfuerzo para no volver a repetirlos, por eso, he decidido escribir esta reseña histórica desde mi punto de vista, como simple ciudadana que vivió los acontecimientos de los 10 años de la revolución de los nueve comandantes del FSLN. Por eso es necesario hacer un repaso de los hechos.

Jóvenes, conozcan nuestra historia para no volver a repetirla

En septiembre de 1984, el gobierno crea la Ley de Protección al Consumidor, después de haber consultado con los representantes nacionales de los Comités de Defensa Sandinista (CDS). El gobierno toma una serie de medidas que, según él, debían favorecer al pueblo. Pero esas medidas crearon un enorme descontento entre los consumidores, tanto sandinistas como no sandinistas. El mercado negro acaparaba las mercancías provocando un alza en los precios de los productos.

Todo era escasez en la Nicaragua de los años 80’s: el transporte, (la gente estaba obligada a “pedir raid”), el empleo, la comida, las medicinas. Los campesinos agrupados en cooperativas, sólo podían sembrar lo que les ordenaba Micoin (Ministerio de Comercio Interior) y vender sus productos a los precios estipulados por el ministerio. Hasta el mismo ganadero tenía que pedir permiso para destazar una res.

Anaqueles Vacíos, lo normal en los 80’s

Los agentes de MICOIN entraban en los buses de transporte público para registrar a los pasajeros, y si les encontraban productos que podían ser comercializados sin autorización, dichos productos eran decomisados al instante. Se armaban grandes pleitos dentro de los buses, entre los pasajeros y los agentes de MICOIN, y hasta la policía tenía que intervenir. Algunas personas tomaban medidas extremas y en lugar de dejar que los agentes se fueran con la mercancía, procedían a rociarlos de gas o de repelente para moscas. ¡El nica siempre tan ingenioso!

Recuerdo que mi madre nos levantaba, a la señora que trabajaba en nuestro hogar, a mi hermana y a mí, a las 4:30 de la madrugada, para ir a hacer fila frente al puesto de alimentos con nuestra tarjeta de racionamiento en mano. Mi madre temía que si llegábamos a las seis de la mañana, no alcanzaríamos nuestra ración. Ahí nos turnábamos para hacer la fila pues las horas se hacían muy largas y aburridas. La señora del puesto, abría las puertas hasta que le daba su regalada gana, alrededor de las 8 ó 9 de la mañana. Algunas personas hacían fila desde las 4 de la mañana para poder obtener una miserable ración de provisiones para alimentar a sus familias. Si una persona tenía más comida que la estipulada en la tarjeta de racionamiento, se la decomisaban. Era el sucio trabajo de espionaje y denuncias que hacían los CDS.

Tarjeta de Abastecimiento en Nicaragua en los años 80.

Recuerdo cómo la gente corría de una fila a otra para conseguir los escasos alimentos señalados en la tarjeta de racionamiento. Si llegábamos un poco tarde, la frase con la que nos recibía la responsable del expendio era: “Ya no hay”. Pero como el argollismo siempre ha existido, hasta en las revoluciones, las amistades de la responsable del expendio eran favorecidas con los “mejores” productos y con mayor cantidad de provisión.

El Estado ordenaba el abastecimiento de los 8 productos básicos que estaban consignados en la tarjeta de racionamiento: sal, azúcar negra en el que encontrábamos insectos muertos, unos frijoles grandes, la gente les decía frijoles viterra porque se parecían a unas cápsulas de vitaminas de ese nombre. Los frijoles estaban agujereados de gorgojos, la cocción duraba medio tanque de gas, pueden imaginarse hasta qué punto estaban duros. Una familia de 4 personas tenía derecho a un litro de aceite para 15 días. El maíz, arroz, sorgo y jabón formaban parte de la lista de la tarjeta de racionamiento. Algunas veces sólo teníamos derecho al AFA: azúcar, frijoles, arroz.

A parte de los 8 productos básicos que acabo de mencionar, podíamos obtener bujías eléctricas, baterías, fósforos, papel higiénico duro como un papel periódico, pasta dental con un sabor extraño que uno se preguntaba si se habrían equivocado llenando los envases con ungüento para los dolores artríticos. El desodorante en crema, era pegajoso, con un olor parecido a la pomada utilizada para curar la mastitis de las vacas. De vez en cuando, teníamos el “privilegio” de tener envases de champú que hacía abundante espuma y provocaba ardor en el rostro; la fragancia me recordaba los menjunjes de las abuelas de otro tiempo. Algunos de estos productos venían de Cuba o de Rusia.

Si queríamos comprar una plancha o un televisor había que tener una autorización o ser trabajador vanguardia.

Televisor Caribe hecho en Cuba.

En medio de las penurias que vivíamos los nicaragüenses en los años 80 por la escasez de productos, las filas y los racionamientos, se alzaba una famosa tienda donde se encontraba de todo y de primera calidad. La Diplotienda estaba ubicada en el reparto Serrano en Managua. Allí Se compraba en dólares y estaba reservada para los diplomáticos, extranjeros y los miembros de la cúpula sandinista.

El combustible era racionado con cupones por PETRONIC, cuya responsable en Boaco era la sandinista Natividad Santamaría.

Irónicamente, podemos decir que, lo único bueno que hizo la revolución sandinista fue hacer millonarios a todos los nicaragüenses. Para dar algunos ejemplos, 6 tortillas costaban 200,000córdobas. Recuerdo que fue la única vez en mi vida que me puse un blue jeans de 5.000.000 de córdobas. El dinero se devaluaba todos los días.

(foto de archivo, jv) Billetes de quinientos mil y un millon de cordobas circulando en Nicaragua , abril 27 de 1990. LA PRENSA/mauricio orozco

La época de la revolución sandinista fue la más sombría que nos ha tocado vivir. El sistema socialista ateo que quisieron imponernos, trajo miseria y muerte. La escasez era tan visible como lo era la militarización y la represión en el país. Los estómagos de los nicaragüenses estaban vacíos mientras los órganos represivos del Estado, ejército y policía, compraban toneladas de armas para apertrechar a los soldados y a los jóvenes del Servicio Militar Obligatorio, que eran enviados a morir en las montañas, combatiendo a la contra revolución.

Muchachos nicaragüenses obligados a prestar su Servicio Militar
SMP, Servicio Militar Patriótico mejor conocido como SMO o Servicio Militar Obligatorio.

¡Arriba los pobres del Mundo! Esta era una consigna populista que usaban los revolucionarios; consigna que chocaba, pues, más bien parecía una burla hacia el proletariado.


Les presentamos las entidades reguladoras en Boaco, a cuya cabeza se encontraban militantes del partido sandinista.

  • MICOIN (Ministerio de Comercio Interior). El director era Jorge Martínez (fallecido en la Reserva)
  • ENABAS (Empresa Nicaragüense de Abastecimiento). El responsable era José Luis Campos CAT (Centro Abastecimiento para los Trabajadores)
  • PETRONIC la responsable era Natividad Santamaría.

Lista parcial de los Puestos de abastecimiento y sus responsables

  • En el barrio La Planta: Responsable Sra. Chila Navarro
  • Barrio Buenos Aires: Responsable Sra. Luz Marina Gutierrez Saavedra
  • Barrio Olama: Responsable Sra. Teresa De Molina

Operación Berta: la otra gran estafa del sandinismo

(foto de archivo, jv) Personas haciendo enormes colas, para cambiar cheques con moneda nueva en los bancos, febrero 18 de 1988. LA Prensa/mauricio orozco

Y cómo regalo del día de los enamorados, El 14 de febrero de 1988 el Gobierno sandinista anunció al pueblo nicaragüense, mediante un decreto, que los billetes y monedas de córdoba quedarían sin valor y que iban a cambiarlos por billetes nuevos.
Bajo extremo secreto, reconcentraron a todos los empleados del Sistema Financiero Nacional, durante tres días. La población y los comerciantes en general, estábamos con las orejas bien frías, ignorando la puñalada que el sandinismo estaba preparando una vez más: Mil córdobas viejos se convertirían en un córdoba nuevo.

Como dije anteriormente, el córdoba había sufrido una gran devaluación:

“Un dólar se cambiaba a 21 mil córdobas en el banco o en las casas de cambio existentes, y en el mercado negro se cotizaba hasta en 40 mil córdobas, según publicaciones periodísticas de la época. La gente ganaba en cantidades millonarias. Pero los millones o “chancheros”, a como la población les llamaba, tenían poco valor. Un helado de bolsita de los que se venden en las pulperías valía entre 500 y mil córdobas, por ejemplo”.

La Prensa 27-10-2013

Como todos sabemos, el sandinismo tiene un estilo muy particular al momento de ejecutar acciones. Están acostumbrados a operar en la oscuridad, en el secretismo y escondidos. Les encanta probarse a ellos mismos y a los otros que tienen el control de todo. Entonces, para la “operación Berta”, no sólo movilizaron a los empleados financieros, también movilizaron al ejército con sus vehículos militares para decomisar el dinero de las cajas de los centros comerciales y mercados dejándolos en la quiebra.

(foto de archivo, jv) Cambio de moneda, agosto 13 de 1988. LA PRENSA/geronimo oporta

Algunas personas, al enterarse de la operación, decidieron salir a gastar su dinero. Los comerciantes vendían a diestra y siniestra. Al día siguiente que se produjo el cambio, la gente amaneció con sus compras hechas y los comerciantes que habían vendido todo, amanecieron con un “puchito” de dinero sin valor.

“El decreto del Gobierno establecía, además de los 1,000 córdobas viejos por uno nuevo, que solo cambiaría billetes de 500 córdobas “viejos” para arriba y se cambiaría un máximo de 10 millones de córdobas “viejos”, es decir, un máximo de diez mil córdobas “nuevos”. Así, entre personas que no lograron cambiar y personas a quienes no se le cambió todo el dinero que tenían ahorrado fuera de los bancos, muchos fueron quienes se sintieron “asaltados” por el Gobierno”.

La Prensa 27-10-13

¿Saben quién fue uno de los “cerebritos” que impulsó la Operación Berta?

Fue Henry Ruiz, miembro de la Dirección Nacional compuesta por los nueve comandantes de la Revolución. Henry Ruiz fue ministro de Planificación Económica en 1985 . Pero cuando se ejecutó la operación Berta, en 1988, él era ministro del Exterior. (Letras en negrillas en este párrafo, son mias) Y ahora el señor Henry Ruiz nos dice:

Henry Ruiz, uno de los nueve poderosos comandantes de la Dirección Nacional del Frente sandinista, afirma que el orteguismo no es más que una mafia organizada alrededor de Daniel Ortega.✔️Suscríbete a #LAPRENSA para leer este reportaje completo. —>> http://bit.ly/SuscripciónLP

Quiero concluir con esta anécdota, recuerdo que cuando estábamos haciendo fila frente en el banco en Boaco para cambiar nuestro dinero, llegó don José Calazán, personaje conocido en Boaco como “Calancho”, QDEP, flanqueado por dos sobrinos con carretas llenas de dinero, y cuando salió del banco, su rostro estaba desencajado y de muy mal humor de ver como sus dos carretas de billetes se habían transformado en una pequeña bolsa con los billetes nuevos.

¡Arriba los pobres del Mundo! Esta era una consigna populista que usaban los revolucionarios; consigna que chocaba, pues, más bien parecía una burla hacia el proletariado.

La Hiperinflación en Nicaragua

María Nicaragua

Siga a María Nicaragua en Facebook/MaríaNicaragua b

2 thoughts on “La gran estafa del FSLN: Parte de la historia de la libreta de racionamiento en Boaco.

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.