“Todos somos culpables del Orteguismo”

“Todos somos culpables del Orteguismo”

“Todos vemos como existen dos Nicaraguas”

“Diriangén resucitó y el pueblo se levantó y no es que se arrechó porque ya estaba arrecho, sino que se cansó de tanto oprobio, de tanto abuso, de ver que habían dos Nicaraguas, y de que querían una, la Nicaraguita, la de la mayoría.”

Este post que UD. está a punto de leer ha sido reproducido muchas veces en Facebook, y fue escrito, según tengo entendido por una ex-profesora de una “humilde escuela de Chinandega” Madre Virginia Arrocero, (¿?). Me llamo la atención, porque, lo que ella dice, es tan cierto a como que Dios existe; me pareció interesante lo que ella escribe. Y también lo estoy reproduciendo, para que lo lean los que no han tenido la oportunidad de hacerlo.

Todos vimos como existían dos Nicaraguas: Una que se llevaba el 5% del cacareado crecimiento, la de las luces de neón, la del bacanal sin fin, la de la minoría, la de la oligarquìa vieja y la de la nueva clase fastuosa y arrogante. Y la otra Nicaragua, la de la pobreza sin fin, la de la mayoría, la de los campesinos, la de los humildes trabajadores, la de los que ganan 150 córdobas diarios, la de los que comían poco y nunca tenían nada. Y vivíamos eso y veíamos eso y callábamos y mirábamos esa realidad con los ojos entrecerrados y no decíamos nada.

La Pobreza en Nicaragua por One Drop

Para darse una idea a lo que se refiere la señora Arrocero(¿?) la pobreza en Nicaragua es rampante, mientras unos tienen mucho, la nueva clase media pujante, pero con miedo a que los corruptos Sandinistas les puedan quitar todo, otros no tienen nada, estos esperanzados a que el gobierno les ayude, pero nunca lo harán, ya que ellos son los olvidados, son los pobres que a nadie les interesa, como se ganan los reales o si son mal pagados; en toda esta mescolanza la mafia del gobierno y sus seguidores, los que manejan las riendas de las alcaldías Sandinistas y todo el aparato económico dentro de los municipios del país, son los nuevos ricos del país,-los sapos cualquiera, a esos les dan las migajas en forma de trabajo,- estos ricos se han formado a costilla de los pobres y del miedo de la clase media que les roban atreves de impuestos o coimas para que te den lo que necesitas para que tu negocio siga funcionando. Los verdaderos beneficiados son los que apoyan a la dictadura, como es el caso de las alcaldías Sandinistas en todo el país, a como lo mencioné arriba en este mismo párrafo, ellos son realmente los ricos del pueblo y el pueblo que trabaje por 150 córdobas.

“Según estadísticas del Libro Mundial de Datos el 48 por ciento de la población nicaragüense vive en la extrema pobreza con menos de 1dólar al día, otro 28 por ciento vive en pobreza relativa con menos de 2 dólares al día. Y esto es el reflejo de que la población no se encuentra adecuadamente empleada. Casi el 5 por ciento está desempleado y más del 46 por ciento se encuentra subempleado”

Viajejet.com Estadísticas del 2013

Y vimos a Ortega como le daba un golpe de estado al pueblo cambiando la Constitución y no decíamos nada, vimos como se robaba los poderes del estado y tampoco hacíamos nada. Y vimos como se apoderaba de la policía y del ejército, ni ellos ni nosotros decíamos algo.

Vimos como nos llenaba de puestos de trabajos de empresas extranjeras en las zonas francas, que explotaban la mano de obra y no te dejaban ni ir al baño a mear y tampoco decíamos nada, no nos importaba. Vimos como se apoderaban de los sindicatos y ni parpadéabamos, eso no era nuestro problema.

Mujer nicaragüense trabajando
en unas de las tantas “Zonas Francas” que
hay en Nicaragua.

Pretendimos no ver cuando se apoderaron de las radios y las televisoras y nada dijimos. Vimos como trajo al chino y como le dió un tuco de territorio y nosotros bien patriotas, bien sandinistas y tampoco dijimos nada, ¿y la soberanía? Bien gracias.

Movimiento Campesino Anti-Canal, Nicaragua

Vimos como saqueaban el Seguro Social, como lo llenaban de sus partidarios con megasalarios, con dos aguinaldos al año, con supernumerarios, mirábamos eso, como descaradamente nos robaban nuestros ahorros para un retiro digno y no decíamos nada. Mirábamos como en nuestra cara pelaban los bosques, secaban y envenenaban los ríos y acuíferos, se llevaban nuestro oro y nuestros minerales y no decíamos ni puta. Vimos como destruyeron la cultura, como cambiaron los libros de historia, como pisotearon la educación, como se apoderaron de las universidades ¿y nosotros que? Nos valía pija, porque no eran nuestros hijos, porque era mejor tener a las masas ignorantes, para tener mano de obra barata, para tener dos sirvientas…perdón dos auxiliares del hogar, para tener albañiles que nos hicieran los rumbos, para tener carretoneros, para continuar teniendo esclavos baratos en el mero siglo 21, y como nos convenía, no decíamos nada.

Y lo mas increíble veíamos a los empresarios como se sentaban con el dictador y su consorte, si esa, la impía, la malévola, la seguidora de Said Baba, el pedófilo estafador de la lejana Asia, y como se comían el pastel, y como reían y celebraban rodeados de flores para que no se sintiera el olor a azufre, el olor a corrupción, el olor a muerte que los rondaba y tampoco decíamos nada ni comentábamos nada cuando tiraban las migajas que sobraban en forma de chancho y de gallina y de teja de zinc y de miseria.

Daniel y el COSEP

Y vimos como formaban sus turbas, sus camisas rosadas, sus ilegales, que garroteaban al que se manifestara y tampoco decíamos nada. También vimos al ejército, como sirvientes gratuitos, les cuidaban sus fincas y al campesino que se alzaba, lo asesinaban como en Colombia, le inventaban, que era abigeo, que era mariguanero ¿y nosotros que? Pues nada, total somos de la ciudad, de la otra Nicaragua.

Turba Sandinista atacando a un ciudadano

Y vimos a la policía, el centinela de la alegría del pueblo, como a diario nos robaba con las mordidas del pargo rojo, con las multas tributarias para hacer mas árboles de lata, mas caprichos esquizofrénicos y menos comida en casa del trabajador esquilmado y no decíamos ni mi….y los vimos como asesinaban a los niños de las Jaguitas, ya practicando para el futuro, y como no los castigaban. Y vimos, y vimos y no hacíamos nada…..hasta que el Apoyeque estalló, hasta que Diriangén resucitó y el pueblo se levantó y no es que se arrechó porque ya estaba arrecho, sino que se cansó de tanto oprobio, de tanto abuso, de ver que habían dos Nicaraguas, y de que querían una, la Nicaraguita, la de la mayoría. Pero eso si, nosotros todos, todos somos culpables del orteguismos porque veíamos y no decíamos nada.” 💪🏼🇳🇮

Este escrito es de la pluma de una exprofesora de una humilde escuela en Chinandega (Madre Virginia Arrocero).

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